divendres, 3 de juny de 2022

Primera visita a La Móra Comdal-El Sàlzer: El Cérvol Salvatge a L'Elefant

 

Este jueves volvimos a cuadra plan con Jordi Martínez y me propuso una vía abierta en enero pasado por Joan Vidal y Christian R. Esquius en la Roca de l'Elefant y que era una de las que le faltaban escalar en aquella zona:

Reseña original de Joan Vidal con buen croquis de situación
Reseña 'Joan Asín'

Como Jordi ya conocía el recorrido para llegar, no tuvimos necesidad de consultar los croquis bien detallados de Joan Vidal, aunque personalmente se me hizo un poco largo todo el tramo de pista hasta llegar a El Sàlzer, aunque después la relativamente corta aproximación lo compensa. La elección de la vía también venía motivada a que está orientada al Sud Oeste con lo que teníamos garantizada sombra casi toda la mañana.

 Durante esta semana se lanzaron por la red ciertos comentarios criticando las vías abiertas en este sector de La Móra Comdal/El Sàlzer aduciendo entre otras cosas, que de ser una lugar al que sólo acudía algun@ de tanto en tanto, ahora en los últimos meses ha pasado a ser bastante visitada al haber proliferado la colocación de parabolts. Como siempre, todas las opiniones son respetables, pero todo es cuestionable.

Nos equipamos y empezamos la aproximación tal como refleja la foto de Joan Asín, pero con la sorpresa de que nos encontramos al 'pagès' que estaba con la motosierra cortando numerosos árboles que estaban aún caídos sobre el camino de aproximación y que durante unos 100 metros lo dejó como si fuera una pista americana. Hablamos un rato con él esperando que nos hiciera algo de paso entre todos los árboles.

Aproximación de unos 15 minutos
Enseguida vemos nuestro objetivo
Después de sortear los árboles cortados
Y encontramos el desvío para llegar a pie de vía
Habitual de las vías de Joan Vidal

La temperatura a la sombra era bastante agradable y enseguida localizamos la primera sabina con un trozo de cuerda lazado y algo más arriba el primer parabolt. Acordamos que Jordi escalaría el primer y tercer largos y para mi el segundo.

Los pies de gato a pie de vía marcan por donde subir...
El tramo después de la sabina, más difícil de lo que parecía

El primer tramo algo tumbado y de dificultad de III/IV y una vez sobrepasada la sabina, se puede lazar una buena raíz antes de alcanzar el primer parabolt ubicado en un pequeño resalte desplomado. El paso de arrancada para superarlo y alcanzar el segundo parabolt, personalmente lo encontré más difícil que el resto del largo. A partir de esta segunda chapa se describe una diagonal hacia la izquierda (V+/6a) en el que de apariencia la roca no parece muy sana, pero que poco a poco van apareciendo los cantos que permiten ir subiendo. Al llegar a la cuarta chapa se afronta el tramo en teoría más duro (6a+ según reseña) para alcanzar la quinta chapa, vertical y donde hay que elegir bien de donde traccionar. Una vez superado ya se va suavizando (V), pudiendo lazar también alguna sabina y por placa de mejor roca se van encontrando otro par de parabolts, al final más tumbado se alcanza a los 35 metros la R-1 de dos parabolts, uno de ellos con argolla, y unidos con un trozo de cuerda.


En el tramo más fino

Recupero el largo y llegando a la reunión ya empiezo a ver el recorrido del segundo largo. Se inicia en diagonal a la derecha subiendo por encima de una sabina y con un tramo algo terroso y pasando ya a una placa en roca encontrando un primer parabolt y siguiendo flanqueo en horizontal a la derecha  encontramos un segunda chapa. Aquí hay que fijarse que algo en diagonal a la derecha hay un puente de roca equipado con un cordino rojo (IV+). Tramo ya vertical con buen canto hasta alcanzar una segunda chapa, a partir de la cual ya hay que ir en diagonal a la izquierda entrando en el tramo más exigente del largo (V+/6a no obligado). De la quinta chapa salí en diagonal a la derecha, sin fijarme que algo en la vertical del parabolt hay un plomo colocado. Se llega bajo un pequeño resalte con un último parabolt y ya se visualiza la R-2, llegando por terreno más sencillo (IV) hasta llegar a los 30 metros a lacitada reunión, de iguales características a la anterior.

R-2
Asegurando desde la R-2
Finalizando el segundo largo
Panorámica desde la R-2

Sobre el papel el tercer largo es el más sencillo (V), pero al estar equipado con 5 sabinas con cordinos lazados, sin ninguna chapa y con mucha tierra junto al diedro, hay que ir con máximo atención. Inicia Jordi en diagonal hacia la derecha en dirección a una buena sabina con un trozo de cuerda lazado. Llegar a ella ya supone ir sorteando roca delicada con alguna posibilidad de colocar algún flotante. Unna vez llegada a ella ya hay que ir siguiendo el diedro, con mucha tierra, y llegando a una segunda sabina con cordino lazado. El tramo que sigue es el más delicado ya que hay que separarse algo del diedro hacia la izquierda con mucha tierra y con alguna rama de dudosa calidad para ayudarse, cuando algo más arriba ya se alcanza una buena sabina también con cordino lazado, se respira profundamente, y la continuación ya no es tan agónica y con otra buena sabina. La continuación ya por roca (IV), que poco a poco se va tumbando (III) hasta alcanzar la R-3 a los 35 metros, de iguales características a las anteriores, que estuvimos dudando si también pertenecía a la Atrapasomnis.


En el tercer largo
Asegurando desde la R-3
R-3
Foto final vía

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Panorámicas desde el final de la vía

Fotos de rigor y ya notamos que el sol empieza ya a apretar. Baja Jordi para conducir el rápel y enlazar los dos largos finales llegando a la R-1 y después sin excesivos problemas recuperamos las cuerdas

Conduciendo el primer rápel
Nuevamente en la R-1

Con un segundo rápel volvemos a llegar a pie de vía, donde habíamos dejado calzado y ropa sobrante.

Con un segundo rápel volvemos a pie de vía

Recogemos material y cuerdas y emprendemos el regreso al aparcamiento, teniendo que sortear nuevamente la zona de árboles cortados.

Sorteando árboles cortados

Ya recogimos todo y de vuelta para Santpedor, donde había recogido a Jordi. Fuimos hablando de la actividad y Jordi me comentó que no es una de las mejores que haya escalado allí, pero bueno, al menos a mi me ha servido para conocer la aproximación y la situación de las rocas. De bajada paramos para ver el acceso a la ferrata que se equipó en la Serra de les Canals y que tantas controversias ocasionó y después aún vimos bajando por la carretera a una persona que venía de realizarla.



En resumen una matinal ualgo diferente a lo habitual, en lo que más me ha gustado es el entorno en el que está ubicada.