dilluns, 19 d’octubre de 2020

Domingo relajado en el Turó de Cal Beco (Les Casetes)

Después de una semana algo movida, quedamos con Jordi F. para escalar el domingo en el 'Turó de Cal Beco' y con la situación actual con los bares cerrados optamos por no madrugar y almorzar a pie de pared. Al llegar ya vimos que el aparcamiento ya estaba bastante concurrido, pero aún tuvimos suerte y aparcamos bien. Temperatura  no tan fría como nos temíamos y que poco a poco fue subiendo, de manera que pudimos escalar en manga corta. 

Reseña tuneada del sector Can Cortines

Decidimos conformarnos con unas escaladas sin apretar demasiado, para lo cual el Sector Can Cortines se adaptaba a nuestras expectativas. Al llegar sólo una pareja que se estaba comenzando a equipar para escalar la CADE 75 A. Lo primero que vimos era que en la primera chapa de Cicle Fiba-Colui alguien había colgado un cartel de cartón avisando que en la tercera chapa habían avispas (ó abejas, no recuerdo bien) lo cual ya sembraba la duda. Almorzamos y nos equipamos para comenzar a escalar por la vía de la derecha de la 'Figuerola de Meià', empezando Jordi y sin problemas la escalamos, aprovechando seguidamente que comparte reunión con la mencionada Figuerola de Meià, la escalamos seguidamente y en esta ocasión la escalé yo primero.


Escalando la vía a la derecha de Figuerola de Meià


Escalando la vía Figuerola de Meià

Mientras apareció un grupo de familias francesas que montaron la vía Can Cortines para que los niños estuvieran escalando. Nos sorprendió algo su actitud ya que llegaron y sin casi mediar apenas un saludo desplegaron su campo base sin respetar las distancias mínimas que aconsejan los tiempos que corremos y sin mascarillas, cosa que nos sorprendió algo. Así mismo también sorprendió ver el ejemplo que daban a los niños, ya que aunque a ellos si que les hacían escalar con casco, luego los padres iban evolucionando junto a ellos sin cuerda y sin casco, todo un ejemplo... 

Ante la 'ocupación' de la vía Can Cortines, optamos por mirar como estaba la vía Cicle Fiba-Colui y se mete Jordi sigilosamente y mirando todos los agujeros antes de meter la mano y sin problemas la escala y comprueba que han debido migrar a otra zona.

Escalando la vía Cicle Fiba-Colui

La pareja que inicialmente estaban en el sector, se desplazan al sector de L'Escut y aprovechamos para escala la CADE 75 A. Iniciando Jordi y después también hago lo mismo. Al llegar al descuelgue me fijo que hay otra reunión a la derecha y veo que hay una línea de parabolts bastante nuevos, que en la reseña del sector que encontré en la anterior visita marcaba su recorrido como de 'proyect'.




Escalando CADE 75 A.


Al descolgarme vi que esa vía hay que iniciarla a partir de la tercera chapa de la CADE 75 A. y entonces escalar en oblicuo a la derecha para ya ir recto hacia una visible fisura donde está concentrada la dificultad de la vía (V/V+). Buena vía para rematar en este mini sector.




Escalando en la nueva vía

Aunque aún era relativamente temprano, viendo como ya estaban todos los sectores ocupados, nos dimos por satisfechos con la actividad y fuimos a darnos un buen homenaje culinario que nos preparó Montse M.:

'Mar y montaña'

Desde luego que la cocinera se lució y pudimos tener una buena tertulia mientras degustábamos el placer gastronómico, y más ahora que no hay posibilidades de poder comer dentro de ningún bar...




 







  


dimecres, 14 d’octubre de 2020

Un par de vías recientes: Lolita la flamenca (Escales) y Al Alba (St Llorenç de Montgai)

Este largo finde habíamos acordado inicialmente con Jordi F. y con Pepe Guerrero de escalar sólo domingo y lunes y que las previsiones meteorológicas confirmaron que era la mejor opción, ya que para el sábado ya estaba anunciado clima algo adverso con lluvias en bastantes lugares.

El sábado por la noche nos enteramos que Pepe había sufrido un accidente en las calles de Camarasa y que tenía una fuerte contusión en la nariz y que no tenía claro si podría escalar, pero que a su vez también se había apuntado al plan de escalar en Escales el domingo Pepe Ponce y alguno de los habituales de Camarasa.

El domingo paramos a almorzar en Cal Pere y Pepe G. nos confirmó que nos acompañaría a Escales pero que no escalaría y en su lugar estaba Pepe Ponce y los demás posibles acompañantes, ninguno se acabó de animar, así que el plan estaba claro: cordada de tres para escalar una de las vías recientes de Escales y que se está repitiendo en las últimas semanas:

Reseña original de Juan Gutiérrez

La idea inicial era, de haber ido 6 personas, ir en dos coches y dejar uno junto a la presa en el aparcamiento superior, y otro en la carretera de acceso a la parte inferior de la presa, y así tener un cómodo acceso y después un cómodo descenso. Al ser sólo 4, fuimos con el coche de Pepe Ponce y optamos por aparcar en la parte superior de la presa y bajar caminando por la carretera y en una media hora llegaríamos a pie de vía. Al llegar al aparcamiento ya vimos con sorpresa que había doce personas en la vía, algunos ya bastante arriba, y 2 cordadas en su inicio.

A las 12h media vía aún estaba a la sombra

Bajamos tranquilamente por la carretera y ya vimos que poco a poco el sol iba avanzando y que a las 13h ya llegaría a tocar pie de vía. Llegamos a pie de vía y vimos que la última cordada de escaladores franceses (un hombre con dos mujeres veteranas) iba a ritmo pausado, así que fuimos buscando sol al pie de la Xin Xan para hacer tiempo y acabar de repartirnos los largos, de manera que Jordi escalaría los tres primeros largos, para mi los largos hasta la feixa y para Pepe la parte de arriba.

Cordadas en la 'Xin Xan' y en la 'García-Gutiérrez'

Justo llegaba el sol a tocar el pie de vía que ya pudimos comenzar a escalar y para nuestra sorpresa vimos que la cordada que nos precedía empezó a agilizar el paso. El primer largo tiene un inicio vertical con buen canto (Vº) hasta que se alcanza un tramo protegido con clavos y donde se empieza a describir una ligera diagonal hacia la izquierda (V/V+) y después ya se va suavizando (V/IV+) hasta alcanzar un buen árbol a unos 25 metros que permite montar la R-1 y visualizar a los compañeros, en lugar de en la baranda que hay unos 5 metros más arriba. Nos recuperó Jordi y después con Pepe alcanzamos la amplia plataforma sobre la baranda mencionada y ya visualizamos que la cordada que nos precedía estaban ya escalando el tercer largo.






En el primer largo
En la verdadera R-1

El segundo largo comienza en diagonal a la derecha para seguir por una especie de espolón (IV+) que va ganando verticalidad a medida que se va ascendiendo. A medio largo se pasa a la parte derecha del espolón y con una dificultad semejante se alcanza a los 40 metros la R-2 en una cómoda repisa.






En el segundo largo

El tercer largo más relajado empieza con un tramo tumbado que poco a poco va ganando verticalidad, aunque la dificultad no excede el IVº, salvo algún paso puntual de IV+, alcanzando a los 30 metros la R-3 en una repisa no tan amplia como las anteriores.




En el tercer largo

En la R-3 cambiamos cuerdas y sigo con el cuarto largo iniciando algo hacia la derecha y siguiendo por un vertical muro (IV+/V) con algún parabolt que cuesta visualizar. En la parte final se sigue por una arista (IIº) y al final se sale hacia la derecha a una buena plataforma donde a los 40 metros encontramos la R-4. En esta reunión alcanzo a las dos escaladoras de la cordada que nos precedía.



Pepe entrando a la R-4

El quinto largo inicia flanqueando a la derecha para subir luego por unas lacas que permiten alcanzar unos árboles que se pueden lazar, Se sigue por un tramo de placa con buen canto (IV+) y seguir ascendiendo hasta alcanzar una vira donde se visualiza un clavo un par de metros más arriba. Este tramo personalmente pienso que es V 'del bueno' y gracias a una fisura donde se puede ubicar algún flotante, permite más tranquilo alcanzr el mencionado clavo y proteger una mala caída que serís sobre la mencionada vira. Después se sigue en vertical manteniendo la verticalidad (IV+) y hay que visualizar que los dos últimos parabolts describen una diagonal hacia la derecha. Yo no los vi y me tocó flanquear hasta alcanzar la R-5 a los30 metros en una no demasiado cómoda repisa.

Asegurando desde R-4 e iniciando el quinto largo





En el quinto largo
Jordi entrando a la R-5

Viendo que en el sexto largo sólo hay algún paso de IIIº, tal como llegan Pepe y Jordi enlazan para llegar junto a la R-6 y aquí empezaron los problemas, ya que si bien habíamos ido enlazando los largos sin perder tiempo, este último tramo se sumaron varias circunstancias. La cordada que nos precedía prefirieron tomar el escape hacia la izquierda, pero las cordadas que habían por arriba se entretuvieron entre las cordadas que iban subiendo y las que debían ir rapelando en paralelo y acabo siendo unos largos que nos obligaron a ir muy lentos al tener que ir esperando en cada una de las reuniones, lo cual nos obligó a no poder enlazar ninguno de los cortos largos que hay. Alguna de las cordadas que iban descendiendo, estaba formada con algunos conocidos como Toni Ruiz. Después bajaron unos vascos que nos informaron que uno de los que bajaba detrás de ellos era el veterano Francis Tomas gran aperturista de vías como la Fisura Oblicua de la Pared de la Font Freda.

Cambiamos cuerdas para que Pepe ya escalara de primero lo que quedaba de vía. El séptimo largo inicia en vertical por un tramo de placas (IV+/V) para después emprender una diagonal hacia la izquierda para llegar a la R-7 a unos 25 metros en una no demasiado cómoda exigua repisa.

En el séptimo largo

El octavo largo es corto pero intenso en su inicio, con una arrancada de V bastante atlética y mantenida por unos 5 metros, para después ir tumbándose y sorteando algún tramo de roca a vigilar y llegando a los 15 metros a la R-8 bajo un desplome y que después sirve para montar el segundo rápel en el descenso.




En el octavo largo...
... y en la R-8...


El noveno largo inicia flanqueando unos 3 metros hacia la derecha y después seguir por una serie de placas algo tumbadas y siguiendo inicialmente en diagonal a la izquierda y sorteando algo de vegetación hasta un punto donde se cambia de dirección y se avanza en diagonal a la derecha (III/IV), hasta llegar a los 30 metros a la R-9 en un cómoda repisa y al pie de la gran placa del último largo. En el recorrido se encuentra algún artilugio de la época en que se construyó la presa.



En el noveno largo

A la misma altura de la R-9 y a su izquierda, hay un bloque bastante sospechoso que hay que vigilar al rapelar ya que las cuerdas al lanzar van sobre el mismo. Uno de los franceses que bajaba incluso estuvo a punto de fraccionar el primer largo rápel al ver su precariedad, pero le convencimos que mejor que siguiera y al final así lo hizo.

El décimo y último largo ya tiene un inicio 'apretando' bastante, aunque si no se quiere, con alguna trampa se puede ir solucionando. Le tocó a Pepe el ir solventando la papeleta y vigilando con los que continuaban rapelando  y que pasaban casi sobre él. Al menos todo el personal que bajó se veía con suficiente experiencia y no agravaron la situación. 

El largo sigue con algún tramo más relajado, hasta que se llega a su parte final donde el último paso hay que intuir como hacerlo para ya llegar a la arista cimera y a la R-10. Como subí el último, lo que hice, en lugar de salir recto fue flaquear para llegar directamente a la instalación de rápel y así ganar tiempo.







En el décimo largo
Y buscando alcanzar la instalación del primer rápel

El sol ya nos abandona y hay que aligerar las maniobras. Sin problemas efectuamos los dos rápeles: el primero de R-10 a R-8 y el segundo de R-8 a R-6 y ya sin problemas salimos por la vira que conduce al tunel que permite acceder , protegido con unos cables, hasta el inicio de 'La Norte de Escales'.

Y mientras estoy bajando por el primer rápel...
...Jordi y Pepe ya se abrigan...
Pasando el túnel ya se acerca el final de la actividad...

Al llegar al aparcamiento vemos que Pepe Guerrero estaba bien acompañado por Jordi Clariana y después de recoger material, rápido bajamos a comer a la pizzeria de Arén, donde pudimos darnos un homenaje que sirvió de comida/merienda/cena.

Después del 'papeo' y tener una buena tertulia hablando de las batallas clásicas de escaladores, con algún posible futuro plan, ya nos despedimos de Pepe Ponce y el resto fuimos a Camarasa donde Pepe Guerrero nos acogió en su casa.

Jordi a última hora de la noche ya se notaba algo tocado del brazo y ya avanzó que posiblemente el lunes haría bondad. Unos días antes contacté con el amigo Mamerto y quedamos que vendría el lunes a escalar con nosotros.

El lunes ya se levanto con temperaturas más propias de tiempo de 'castañada' y después de almorzar en casa Pepe, bajamos a tomar unos cafés a Cal Pere, donde nos esperaban Mamerto y Manel Solís, pero dadas las condiciones físicas de todos, acabamos quedando para escalar Jordi Clariana, Mamerto y yo, mientras el resto darían un paseo por la zona aprovechando el buen día. 

Viendo la publicación de hace pocos días de una nueva vía en la Paret del Pont, que en la reseña denomina 'Vía de l'Alba', pero que en los rótulos que encontramos después denomina como 'Vía Al Alba', con poca aproximación y una dificultad 'asequible', nos pareció una buena opción:



Aparcamos en la pista que hay en el margen derecho al salir de puente de la carretera en dirección a Sant Llorenç de Montgai y nos equipamos. Al acercarnos ya vimos que la aproximación a la pared ha mejorado sensiblemente y así como el día que escalamos 'Normal+Guaps' tuvimos que superar un tramo de roca podrida, ahora un par de varas metálicas permiten acceder tranquilamente. Justo unos metros por encima ya vimos dos pies de vía: uno a la derecha de la 'Anna' y otro algo a la izquierda  que es la de 'Al Alba':

El nombre está y parecía con un primer largo hacia una gran fisura, desconociéndose si tiene continuación
Y sin duda estamos a pie de vía

Cedemos el honor a Mamerto de escalar de primero, ya que para él estas paredes son como si fueran las de su casa. Inicio siguiendo una especie de gradas escalonadas hacia un visible clavo con un cordino a unos 5 metros (IV) y después hay que escalar hacia una fisura en la que iremos encontrando sabinas con cordinos lazados (5) que van marcando la dirección a seguir. Escalada vertical y atlética (Vº) que actualmente cuenta con algo de tierra y que supongo con las repeticiones se irá limpiando y que permite alcanzar la R-1 a los 35/40 metros y de dos anclajes químicos.













En el primer largo

Tal como llegamos con Jordi a esta R-1, salimos en ensamble subiemdo primero algo en diagonal a la izquierda y pasando por la R-1 de la Integral Pim-Pam también marcada con una piedra sicada con su nombre, y luego unos metros en horizontal a la izquierda permiten llegar a nuestra R-1 bis a los 15 metros, con algún puente de roca con cordino equipado. 

La R-1 bis, también bien señalizada...
Asegurando desde la R-1 bis

El segundo largo inicia en marcada diagonal hacia la izquierda superando unas gradas y encontrando un cordino en una sabina que marca el camino hacia la visible y amplia chimenea (IIIº). En su base otra sabina con cordino marca el inicio de la chimenea que inicia en IVº y encontrando otro puente de roca equipado, hasta llegar a un punto que estaremos casi bajo el gran techo que barra la chimenea y donde veremos un largo cordino para asegurar el paso más vistoso y difícil de la vía (V-), al tener que salir hacia fuera de la chimenea por su margen izquierdo y enseguida encontramos un parabolt algo escondido. De ahí se sale al espolón por donde sube otra via y aprovechamos un parabolt hasta llegar a la R-2 a los 40 metros, de dos parabolts con argollas, desde la que es factible rapelar.










En el segundo largo

Optamos por salir a la cima escalando, desplazándonos caminando hacia la derecha hasta una reunión, suponemos de la integral Pim-Pam, y después trepando (II/III) hasta llegar a un resalte vertical con un parabolts, para cubrir el bonito paso de IVº que desde la reunión parece mucho más difícil y una vez superado si seguimos hasta la cima podremos montar reunión de un puente de roca instalado con un viejo trozo de cuerda y pudiendo colocar algún flotante, a unos 20 metros.



En el largo e salida a la cumbre
Panorámica desde la cima
Foto cima

Emprendemos el descenso y en unos 15 minutos estamos en el puente que da nombre a la pared que habíamos escalado y allí nos encontramos con Jordi que nos comenta que el resto ya estaban en Cal Pere reservando mesa para todos. Aunque no es haya sido una gran escalada, ya nos dimos por contentos con la actividad hecha y nos fuimos a compartir mesa con el resto de 'companys'.

En Camarasa nos vemos todos de nuevo

Buen homenaje culinario y buena sobremesa que sirven para dar un buen colofón a esta salida aprovechando el puente del Pilar. En resumen buenos momentos compartidos en buena compañía y escalando un par de vías que se repetirán bastante...