miércoles, 22 de noviembre de 2017

Una semana por tierras bereberes

Cuando en primavera empezamos a hablar de un viaje a Marruecos, con Xacó y Jordi F., enseguida nos pareció una buena idea. Para Xacó ya suponía su tercera visita y para Jordi y para mi sería nuestro estreno. Xacó nos enseñó la antigua guía de Mouhajir Hassan, que aún es una buena referencia:


Empezamos a buscar información y tantos en los blogs de 'Joan Asín' como de 'Guillem Arias' encontramos bastante información. Incluso con Guillem quedamos para que nos facilitara información el día que escalamos la vía 'Sol Solet'. Nos enseñó la guía que ha editado Julio Soares, un francés, al parecer de origen portugués, que se ha instalado hace unos años en Todra y que ha sido fuente de polémicas con alguno de los escaladores habituales de la zona, por motivos como el haber equipado vías sobre antiguas rutas, modificando su nombre. También es cierto que gracias a él Todra se ha convertido en una especie de 'Ailefroide nordafricano', con bastantes vías del tipo 'escalada plaisir' que han atraído bastante concurrencia de escaladores/as, con la fuente de ingresos que genera para los residentes de la zona. Si que hay que advertir que con la nueva guía no se puede obtener toda la información que ofrece la antigua, así que lo mejor es tener las dos, ja que la nueva parece más centrada en las vías equipadas o restauradas por Julio...

Portada Guía de Julio Soares



Lanzamos la idea por si alguien más se unía, pero al final quedamos los tres con la idea principal de escalar en Todra (también denominado Todgha) y algo de turismo por la zona.



Viaje algo pesado, pero a media tarde ya llegamos...

Nos tocó un buen madrugón para salir hacia Marrakech (también denominado Marrakesh) y a última hora de la tarde ya llegamos a Todra, instalándonos en el albergue La Vallée, justo a la entrada de la garganta.



La Vallée: nuestro 'campo base'

Xacó quiso dejar un recuerdo de nuestra estancia en el albergue dejando un adhesivo del Grup Cavall Bernat:

Desde el albergue tenemos las paredes casi a tocar...


El domingo como primer objetivo vimos una reseña colgada en el salón del albergue, de una vía abierta por unos alemanes en 2016, a la izquierda del Mansour:



Quedamos satisfechos con los almuerzos que todos los días nos sirvieron:




 

Y después, manos a la obra...

Primera visión de las 'tapias'
Aproximación sobre la acequia, que tiene su 'gracia'...

Al llegar a pie de vía nos encontramos con una sorpresa ya que las dos cordadas que llevábamos delante eran 'Guillem Arias y 3 compañer@s', que además tenían a otros 3 compañeros escalando en el Pilier du Couchant.

Por encima vemos que llevamos gente conocida...

La vía que tiene 7 teóricos largos, hasta la cima del Pilier des Palmeraies, se puede hacer, como hicimos nosotros, en cinco, y aún se podrían escalar en menos largos, aunque teniendo precaución con el roce de las cuerdas. Se trata de una escalada 'plaisir' con un par de tramos de V+ (uno saliendo de la R-1, que en la reseña sólo está cotado de V, y el otro en el tercer largo), estando perfectamente equipada  con parabolts. Al llegar a la cima del Pilier, mientras los compañeros iniciaban el descenso rapelando, optamos por seguir escalando hasta la Aiguille des Palmeraies, sin saber que se trataba de la continuación de la vía, con una longitud, equipamiento y dificultad parecida a los largos anteriores, pero con un descenso con una buena excursión cercana a las dos horas. Posteriormente por la red descubrimos que la vía era la misma, aunque siempre quedará la opción de hacer la primera parte y rapelar.

Reseña 'Berbertraum'

Nos repartimos los largos de manera que Jordi empezó con los dos primeros, tomando yo el relevo, enlazando el 3er y 4º largos, y posteriormente el 5º con el 6º, y ya con el 7º se llega a la cima del Pilier. Tomó el relevó Xaco y enlazó el 8º y 9º largos, también los 10º y 11º y también los 12º y 13º, llegando con el 14º a la cima de la Aiguille des Palmeraies. El penúltimo largo casi se puede decir que es el más exigente de toda la vía (V+).


Jordi en el 1er largo...
... y Xacó y Xavi detrás...
Jordi después de haber superado el atlético paso de inicio del 2º largo
Xavi iniciando el 3er largo que enlaza con el 4º
Jordi y Xacó en el 3er/4º largos
Y los otros compañeros de Guillem en el Pilier du Couchant
En la R-4
 Xavi iniciando el 5º largo que enlaza con el 6º
Jordi y Xacó en el 6º largo
En la R-6
Xavi en el 7º largo que conduce a la cima del Pilier
Mientras los 'compañeros' se disponen a descender rapelando...
 ...Xacó enlaza el 8º y 9º largos...
Xacó asegurando desde R-9
Desde la R-9 la Aiguille du Gué
 Xacó en el 10º largo...
 ...e iniciando el 12º largo...
...y llegando a la R-12 para enlazar con el 13º largo...
...en el 13º largo...
...Xavi en el 13º largo...
...y finalizando el 14º...

En la cima de la Aiguille des Palmeraies...
...disfrutando de las panorámicas...

No teníamos claro por donde bajar, pero vimos una 'fita' que marcaba un descenso, y no lo dudamos. Primero descenso por una canal hacia la derecha que nos conducía hasta las gradas a la altura de la R-11 y de ahí por una canal con algún paso de trepada se asciende hacia una arista, desde la que seguimos ascendiendo, encontrándonos con un pastor que nos pidió si llevábamos un analgésico para el dolor de cabeza y como Jordi siempre lleva un pequeño botiquín, le dió algo para mitigar sus males. Seguimos hacia arriba pero buscando hacia la derecha para ver si se podía bajar directo hacia el camino, pero viendo algún rastro de camino no demadiado claro, acabamos alcanzando la cima y de ahí ya vimos claro el descenso hacia el collado del que ya se accede al camino que comienza junto a la Arista Norte.

Creo que tardamos con todas las dudas, un par de horas y también nos sirvió para conocer el descenso para el día que escalamos la Arista Norte.

Aunque queríamos haber empezado con algo más corto, el recorrido merece la pena y relativamente rápido para poder escalar, dado su profuso equipamiento.

Al bajar estuvimos un buen rato conversando con los compañeros que estaban alojados en un hotel muy próximo y pudimos intercambiar informaciones.

El lunes nos decidimos por ir al sector más 'popular' de Le Jardin d'été, a la izquierda de la ferrata, que actualmente sólo está permitida para los marroquíes, justo lo contrario de cuando fue equipada...

Propaganda de la ferrata...
..y gente subiendo...

En la aproximación pudimos contemplar lo que habían sido hoteles de lujo en medio del desfiladero, que sufrió un desprendimiento de una gran bloque sobre uno de ellos y que por suerte no alcanzó a nadie y que por orden 'real' han sido clausurados. Nos comentaron que uno de los propietarios que vivía con bastante solidez económica, al no poseer ninguna otra propiedad ni forma de vida, actualmente malvive durmiendo a las fueras de su hotel y al parecer con graves problemas 'etílicos'...


Los hoteles ya abandonados desde hace unos cuatro años....

Nos encontramos con Hassan, el autor de la guía de escalada más detallada de la zona, y que hasta ahora prácticamente era la única referencia sobre reseñas de la zona. Ya no escala, pero tiene una memoria prodigiosa y es capaz de explicarte cualquier vía...



Al llegar a la pared vimos que había escaladores en la zona de vías deportivas y el amigo Guillem Arias en las vías Je sais pas qui c'est y C'est bien tordu tout ça. Nosotros acabamos por decidirnos por:

'Tik Sab'
Pie de vía Tik Sab

En esta ocasión es Xacó el que va escalando de primero esta rápida vía, que escalamos con la idea de rapelar y escalar después la vía de su derecha 'Qui L'eut cru?', que con 10 largos y un máximo de V+ permiten alcanzar la cumbre de este sector. Sin problemas escalamos y rapelamos (3 rápeles) la primera vía, pero al iniciar la segunda vía, con Jordi a la cabeza, al llegar a la R-3 empieza a lloviznar y emprendemos un rápido descenso y con resignación volvemos al albergue.



Escalando en la Tik Sab...


...y en la Qui l'eut cru?, hasta que la meteo lo permitió...

El martes optamos por una de las clásicas y recomendable vía: Arête Nord, que originalmente ascendía buscando el recorrido más asequible (IV+) y sin apenas equipamiento y que Julio Soares 'enderezó', equipando una vía más directa que rebautizó como 'Unes arête dans la gorge', con doce largos equipados con parabolts, el primero de los cuales es el más difícil de la vía (V/V+).

Al llegar a pie de vía nos encontramos con Raul y Ana que estaban empezando la vía. Él es un escalador nacido en Lizarra (Nafarroa) que pasa temporadas en Todra donde con un compañero marroquí que hace de guía regentan una casa rural (Les Piramides).

Ana asegurando a Raul

El pie de vía está detrás de uno de los chiringuitos de venta de recuerdos y como al parecer el día anterior alguien le lanzó un pedrusco a su propietario, lo primero que nos pidió es que fuéramos con cuidado....

'Une arête dans la gorge'

Los dos primeros largos para Xacó, destacando el primero donde hay que saber elegir bien los cantos, aunque el equipamiento permite 'trampear' sin problemas.


 En el 1er largo
En la R-1

 En el 2º largo
 Asegurando desde la R-2


En el 3er largo


En el 4º largo 
En la R-4

En el 5º largo
 


 En el 6º largo

En el 7º largo...

Hasta la R-7 la escalada va superando resaltes atléticos, placas de adherencia y todo sobre buena roca salvo algún bloque sospechoso que puede aterrizar sobre el chiringuito de pie de vía. A partir de ahí se puede optar por desencordarse, como hicieron Raul, Ana y Xacó o salir 200 metros en ensamble haciendo reunión en cualquiera de las que hay equipadas, como hicimos con Jordi.

  ...y en ensamble hasta la cima...
Foto cima
Fotos desde la cima

En la cima nos reencontramos todos y pudimos comer inluso parte de bocata de jamón que nos dió Raul. Como él es conocedor del terreno nos dijo que creía que también se podía efectuar el descenso más directo por la izquierda de la Aiguille des Palmeraies, aunque sabía que había un destrepre. Con Jordi preferimos lo 'malo conocido' y volvimos a hacer la excursión de descenso que hicimos dos días antes, aunque esta vez mucho más rápido al conocer el terreno. Al llegar a la carretera nos reunimos todos de nuevo.

Aquí nos separamos: ellos descenderán hacia la izquierda y nosotros subiremos a la cima

 Descendiendo...
Panorámica de la Arête Nord

Para el miércoles debatimos si descansar totalmente o no y finalmente optamos por hacer una matinal en una vía que nos permitiría seguir disfrutando de una buena escalada sin exigir demasiado esfuerzo físico y aprovechar después para hacer una visita a las cercanas Gorges de Dadès. Elegimos en el sector Les pieds dans l'eau, justo a la derecha del Pilier du Couchant, la vía Pierre et le loup, unos 150 metros y con 5 largos de una dificultad de 4c/5c/5c/5c/4a, aunque se pueden enlazar largos.

Recorrido aproximado Pierre et le Loup

Para empezar tuvimos que cruzar el río que siempre te hace temer un inesperado remojón. En esta ocasión empezó Jordi con los dos primeros largos y Xacó acabaría con el resto. En la cima pudimos contemplar una buenas perspectivas del Pilier de Couchard, que quedará pendiente para una próxima visita. El descenso primero destrepando por la canal de la izquierda hasta encontrar una cuerda que nos permite acceder al primer rápel. Con otro largo rápel llegamos de nuevo a la base de la pared y vuelta a cruzar el río.


Remojón de pies para llegar a pie de vía

 Jordi en el 1er largo
 En la R-1
 Jordi en el 2º largo
 Entrando a la R-2


 En el 3er largo

  En el 4º largo
 En el 5º largo
Foto cima
Panorámica desde el final de la vía
Iniciando el descenso en busca del 1er rápel
En el 1er rápel

En el segundo rápel
Vuelta a cruzar el río....

...y Jordi ya integrado con los bereberes..

Es difícil no caer en la tentación de comprar algo en los tenderetes del desfiladero, con ropajes de vivo colorido...



 Hasta japoneses vestidos de bereber...

De camino a las Gorges de Dadès, primero pudimos contemplar el Palmeral junto a Tineghir, por el que pasamos de noche el día que llegamos.

Palmeral

Antes de llegar al tramo más espectacular de las 'gorges', pudimos contemplar otra maravilla de la naturaleza:

'Dedos de mono'
De camino hacia G. de Dadès...

Por fin llegamos al tramo más angosto que se supera gracias a una subida con bastantes curvas, para llegar en su parte superior, con nuestra sorpresa al ver que han construido un hotel de grandes dimensiones, que Xacó en su anterior visita ni había visto que hubiera indicios de su construcción...


Carretera para superar el tramo de subida en les Gorges de Dadès...

...y arriba, sin comentarios...
Panorámica de las Gorges de Dadès

Xacó sabía de la existencia de una pista que conecta hacia Todra y en nuestro mapa estaba señalada como si fuera una carretera local. No viendo donde podía comenzar, preguntamos a unos locales, que enseguida nos dijeron que esa pista está en muy mal estado y que la mejor ruta, sino queríamos dar media vuelta y regresar por donde habíamos venido, era seguir por la 'bon route' que estábamos siguiendo. Esto ya sucedía cuando ya anochecía y la supuesta 'bon route' era durante bastante kilómetros una pista más apta para BTT (nos encontramos a un grupo que venían en dirección contraria) o motocros, pasando por el collado de Ouano (2910 m.) a hasta llegar a Agoudal, población situada a más de 2300 metros de altitud, y que según la guía, es la más alta de Marruecos y desde la cual ya pudimos enlazar nuevamente con carretera asfaltada que ya nos conduciría hacia Todra. Desde luego conducir de noche en Marruecos es un verdadero deporte de alto riesgo, sobre todo al pasar por poblados, ya que te puede salir de cualquier lado un peatón, un ciclista, un motorista o cualquier vehículo, tanto de tracción animal como motorizado y que ni llevan iluminación ni reflectantes para poder verlos...


Llegamos casi a las 22h al albergue donde ya se extrañaban que no hubiésemos llegado y después de cenar ya decidimos que el jueves lo dedicaríamos a hacer turismo y nos pareció bien la propuesta de Xacó de acercarnos a ver el desierto del Sahara, en Merzouga. Si bien las dunas de países como Argelia y Libia están mejor consideradas, las dunas de Erg Chebbi, al sur de Merzouga, alcanzan los 150 metros de altura y no tienen nada que envidiarlas...

Antes de salir tenemos que ceder el paso...
Mapa orientativo del recorrido entre Todra y Merzouga


El recorrido es cómodo de realizar, ya que la carretera parece una inacabable recta...

En la carretera, con grandes rectas, a medida que nos acercamos a Merzouga empezamos a ver a lo lejos las dunas del gran desierto del Sahara, que abarca desde Argelia, Túnez, Marruecos, Sáhara Occidental, Mauritania, Malí, Níger, Libia, Chad, Egipto y Sudán




 Y llegamos a Merzouga...

 ...y el gran negocio de los dromedarios...



 ...y pisamos el desierto...

En Mezouga aprovechamos para degustar un plato de la cocina local que nos encantó a los tres:

'Kalia'
De regreso unos instantes que el 'siroco' borraba la carretera...

Regresamos al albergue y empezamos a plantear la última jornada de escalada y nos decantamos por enlazar varias vías cortas, como:

Aiguillé du Gué: Recorrido aproximado El diedro con 2º largo Voie du défilé

El viernes almorzamos y nos dirigimos hacia el sector Jardin d'été, y esperamos a que le tocara el sol. Nos decidimos primero por la C'est bien toudu tout ça  y la escalo de primero, enlazando el 2° y 3er largos. Escalada para disfrutar de la buena roca y con algún resalte atlético a superar, sin pasar la dificultad del V°. Después con un sólo rápel de 60m llegamos de nuevo a la base de la pared.


En el primer largo...

 ... y en el segundo...
En un largo rápel de casi 60m llegamos al suelo

Vemos que hay un grupo de catalanes en las vías de deportiva y hablando con ellos nos enteramos que eran bomberos de la última promoción y que venían del Toubkal.

 Aprovechamos para hacer un reposo...
'Companys bombers'

Ahora le toca a Jordi y escala la vía de la izquierda, Je sais pas qui c'est, de parecidas características a la anterior y después de escalar los dos largos, nuevamente con un rápel de 60m volvemos a la base.



En el primer largo...
... y en el segundo...
 ... y  en la R-2...
 Y nuevamente, con un rápel llegamos al suelo...
La zona de deportiva, bastante concurrida...

Picamos algo y nos dirigimos hacia la Aiguille du Gué, donde tenemos que cruzar el río para llegar a su base. Ahora nos tocar escalar a la sombra, pero la temperatura es agradable.

Breve descanso bajo las palmeras...
 Aiguille du Gué y Pilier du Couchant
Al pie de la vía de El Diedro

Coge la iniciativa Xacó y escala el 1er largo de El Diedro, de V/V+, con un tramo de diedro/chimenea como parte más difícil y donde en unos 40m hay 6 parabolts.




En el primer largo...

En la R-1 vemos que en la continuación del diedro se ven espárragos de parabolt sin chapas y vemos que por la derecha se puede seguir por el bonito y aéreo 2° largo de la Voie du défilé con roca excelente y un tramo sobre el filo de la arista, muy espectacular con un paso para superar un desplome que en algunas reseñas hemos visto  de 6a.




 En el segundo largo...
...y en la R-2....

El siguiente largo marcado de 6a, consiste superar un resalte de unos 5 metros algo desplomado, pero con buen canto, saliendo hacia la derecha donde ya salimos al sol y por una placa tumbada se llega por terrreno fácil a la R-3, que se puede saltar y ya llegar junto a la cima por terrero fácil (IV-). Los dos últimos largos son comunes a ambas vías.




En el fotogénico 3er largo...
Llegando a la cima...
 ...y en la cima...
... y La Vallée a nuestros pies...

De la cima una buena instalación de rápel permite alcanzar el collado con la Aiguille du Gabre y ya descender caminando a nuestro albergue.


Y en un rápel de unos 30 metros, llegamos al suelo...

La combinación de las tres vías nos ha dejado un buen sabor de boca como despedida de nuestras escaladas en Todra y con la convicción que será un lugar para volver...

Por la tarde fuimos a visitar a Raul y Ana y pudimos ver las buenas instalaciones con las que cuenta a tener en cuenta para una próxima visita...




Cuando llegamos resultó que acababan de marchar Ana y Raul, pero muy amablemente la pareja del socio de Raúl nos atendió y nos invitó a te con pastas, hasta que finalmente pudimos estar un rato hablando con ellos y contarnos cosas que desconocíamos del país.



El sábado planteamos de hacer el viaje de regreso a Marrakech y aprovechar para hacer alguna parada turística. La primera en Ouarzazate, donde visitamos su bonita y laberíntica Taourirt kasbah, y de ahí nos desviamos para ver una de los monumentos declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1987, y donde se han llegado a filmar películas como Lawrence de Arabia, Patton, La Joya del Nilo, La Momia, Gladiator, el Reino de los Cielos, Asterix y Obelix e incluso, algunas escenas de Juego de Tronos: Ait Ben Haddou.


'Taourirt kasbah'




Una visita 'obligada' a esta bien conservada Kasbah

Fuimos hacia 'Ait Ben Haddou', parando a repostar combustible, con precios similares a los de casa...


En épocas con más cauce en el río, al parecer tienen un negocio para hacer cruzar a los turistas con animales de porteo, según comentó Xacó. Hicimos unas cuantas fotos y proseguimos el viaje.



Llegamos a Marrakech a media tarde. Enseguida detectamos que algo importante debía de estar pasando ya que las calles se veían con todo el personal en los bares contemplando la televisión con verdadero fervor. Conseguimos encontrar un aparcamiento cercano a la zona del zoco y junto a un hostal en el que Xacó ya había estado en su anterior visita. Al momento explotó un grito de júbilo por todas las calles y preguntando nos dijeron que era la selección de fútbol de Marruecos que se había clasificado para el próximo mundial de fútbol en Rusia, al ganar a la selección de Côte d'Ivoire. Durante toda la noche tuvimos que soporta un enorme bullicio por la celebración de los exaltados seguidores.


Aprovechamos el final del día para deambular por el zoco y la cosmopolita plaza Jemaa-El-Fna, donde cenamos a base de tapas de productos típicos marroquís, Un lugar donde se respira un buen ambiente y donde puedes encontrar desde japoneses vestidos de bereber, a turistas de cualquier nacionalidad...







Marrakech 'le nuit'...

El domingo por la mañana acabamos de entregar el coche alquilado y paseamos por los alrededores de la zona más céntrica, para trasladarnos por la tarde hacia el aeropuerto donde por la noche tomaríamos nuestro vuelo de regreso a casa.

 El ambiente por la mañana cambia al de la noche...
 Esto que parecía una palmera, alberga en cada hoja placas solares...
 ..y se pueden cargar todo tipo de artilugios...


 Sorprende ver en las farmacias los dos símbolos juntos: musulmán/cristiano

Y ya en el aeropuerto para emprender el regreso

Toda una experiencia este viaje, que llevaba muchos años deseando poder realizar y que esperamos poder repetir...