Después de bajar del 'Cingle del Pla de Corbera', concrete con mi tocayo Xavi Jordana para escalar algo el sábado. A propuesta suya quedamos para una matinal de escalada deportiva en un sector del Ripollès (El Sagnari) que Luichy en su Guía Escalades al Ripollès lo indica como parte con orientación Norte.
Un buen recopilatorio publicado en 2022
Recogí al compañero y subimos hacia Ripoll parando justo antes de la rotonda de entrada en dicha población en el bar C-17, un buen punto logístico para esta zona.
Tal como se indica en dicha guía el aparcamiento para esta zona está en la N-260, en el punto kilométrico 124,5 que es conveniente acceder al mismo viniendo desde Ribes de Freser. Hay que insistir que al ser una carretera de bastante tránsito, el cruzar la carretera hay que procurar hacerlo donde tengamos más visión.
Ubicación de los sectores
El sector cuenta con dos sub-sectores:
-Can Costra: al final de todo el aparcamiento veremos al otro lado de la carretera una pista con cadena para impedir su acceso. A pie seguir la pista y en la primera curva hacia la derecha seguiremos recto por sendero que nos lleva en unos 10' a este sector, que cuenta con 11 vías de entre 8 y 25 metros y con dificultades entre V- y 7a además de un proyecto (¿?). Equipamiento mayor parte de bolts (en un par hay espits). Orientación S.O.
-La Pedrera del Sagnari: Para acceder cruzar con máximo cuidado como si fuéramos a Can Costra pero en lugar de ir por la pista, seguir por el margen de la carretera con mucha precaución en dirección Sur y en cinco minutos ya veremos un sendero hacia la izquierda que nos lleva al sector en 20 metros. Este sector cuenta con 15 vías de entre 12 y 40 metros y dificultades de entre IV y 6b. El equipamiento ya nos pareció que ahora ya está todo con bolts. Orientación Norte.
Optamos por iniciar en el sector La Pedrera del Sagnari y al llegar ya vimos que a pesar de estar con orientación Norte, la mayor parte de vías están, en esta época, al sol, aunque los pies de vía sí que se puede estar a la sombra. Nos encontramos con un grupo que estaban de formación y ya nos comentaron que tenían algunas instalaciones que solían montar para los días de formación pero que al finalizar las desmontaban al haber sufrido algún robo en alguna ocasión.
La placa de más a la izquierda del sector cuenta con 5 vías de 20m de IV. Escalamos la de en medio (nº·3) que ya nos sirvió para ver la escalada particular de la zona al desarrollarse sobre roca de una antigua cantera compacta y lisa que obliga a poner mucha confianza en los pies. A pesar de estar muy próximo a la carretera, no fue especialmente traumático el ruido de la misma. Personalmente esta vía de IV ya me pareció, sobre todo en sus primeros metros, algo más de lo indicado. En los 20 metros unos 6 bolts.
Curiosas placas
Vimos que las vías contiguas tanto a derecha como a izquierda, era bastante similares y optamos por ir hacia la derecha a la vía Negative creep de unos 12 metros y marcada de V+, con entrada algo desplomada que estaba a la sombra para seguir por una placa muy técnica y al sol. Protegido con unos 6 bolts nos pareció más un 6a y no precisamente fácil.
En Negative creep
El descuelgue de esta última vía también sirve para otra vía a su derecha (Super gat) marcada de 6b. Vimos que más a la derecha y gracias a los árboles, había primero una vía de 6a+ y después una de V (Vía del gat) de unos 15 metros y con buena parte a la sombra. Lo mismo que las otras vías nos pareció el grado muy ajustado que bien podría ser V+ y nada fácil.
En la Vía del gat
Aquí estuvimos acompañados por una pareja de escaladores que parecían ser de la zona. Es difícil ubicarse y ver que vía se quiere escalar y creo que escalamos el primer largo de la Original vía que se re-equipó hasta los 40 metros, pero contando con reunión intermedia a unos 25 metros. Marcada de V, que desde luego nos pareció tener resaltes de V+ o algo más. El sol ya apretaba y ya nos dimos por contos de haber conocido un sector desconocido.
Por la derecha nosotros en la Original y los vecinos a la izquierda en Vilaverda
Volviendo hacia el aparcamiento ya nos fijamos que el otro sector (Can Costres) también estaba orientado al sol. Afortunadamente había quedado el automóvil aparcado a la sombra, lo que fue todo un detalle. El aplatanamiento por la calor se hizo sentir y acabamos de nuevo en el bar C-17 para tomar algo.
Hay que reconocer que graduar vías cuando es un estilo al que estás poco acostumbrado siempre cuesta, pero tengo claro que no recomendaría para llevar a gente novata pensando que va ser ir de paseo.