miércoles, 27 de noviembre de 2019

Escaladas relajadas en Sant Llorenç de Montgai

Después de una parada técnica obligada, tenía ya ganas de tocar roca y este domingo cuadró el tema al recibir una llamada de Josep Emili animándome a acudir a una salida de la SEAM-AEC. Casualmente también contacté con Santi Rodríguez, con el que casualmente hace un año también compartimos escaladas en 'La Formiguera'. 

Por diversos motivos, la salida acabó siendo reducida a 4 personas, con Antonio como último componente. Quedamos, como es habitual, en Cal Pere para almorzar y acabar de cuadrar la logística.  El día era espléndido, después de un sábado bastante inestable. 

Mientras tomábamos algo, las cordadas se definieron rápidamente, de manera que Josep Emili con Antonio irían a la 'Garrets-Eusebi' y luego la 'Martinetti' y con Santi, recordando la frase del inolvidable Mika de que en Catalunya tenemos tantas posibilidades y tipos de escalada, que se puede optar 'a la carta' el tipo de escalada que deseemos y en este caso, aprovechando una serie de vías 'tranquilas' del infatigable Juan Gutiérrez, que aún no habíamos escalado, le propuse una combinación de vías como son: Bob Esponja / El niño de los peines / Esperó Cilindret, para las que no hay que caminar mucho y que con sólo 10 exprés y reuniones, ya es suficiente.

Al aparcar bajo el Cilindre nos sorprendió ver que había gente que había subido andando a su cima y estaban preparándose para hacer un corto vuelo en parapente hasta la propia carretera como pista de aterrizaje (contabilizamos y no llegó a 20 segundos el vuelo). El primero saltó sin problemas, pero el segundo tuvo que esperar que no viniera ningún vehículo en ninguno de los dos sentidos...






Fuimos juntos ambas cordadas hasta el desvío hacia la Ferrata Cágate Lorito, donde los compañeros se desviaron hacia la derecha y nosotros proseguimos unos 100/200 metros más adelante y algo más allá de estar frente a la 'Crestas Tío María' vimos una cordada que ya estaba en el segundo largo de Bob Esponja, lo cual nos ayudó para acabar de localizar la vía, ya que a pesar de que en algún comentario de la red se menciona que son muy visibles los primeros parabolts de la vía, no es fácil de poder verlos, ya que el principio de la vía estaba a la sombra y los parabolts ya tienen 8 años y ya no están tan brillantes. Como siempre, hay mucha gente que criticó esta vía al considerar que era una 'rampa' llena de parabolts, sin tener en cuenta que la gente novel o los que, como en nuestro caso, buscan algo bien asegurado, este tipo de vías no abundan.


Comienzo la vía y ya veo que los comentarios sobre que mejor no meterse si ha llovido recientemente (el amigo Pepe ya nos había comentado que él ya tuvo un patinazo en este tramo). Al final localizamos el primer parabolt, algo alejado. Se trata de una serie de placas de adherencia, que afortunadamente su escasa dificultad (IIIº), permite ir esquivando algún posible tramo que esté húmedo y en 20 metros encontraremos 7 parabolts. A pesar de que puede enlazarse con el segundo largo, preferimos tranquilamente hacer los tres largos. La reunión si que estaba al sol, lo cual me acabó de convencer para montar la reunión. 

 Panorámica desde Bob Esponja
 En la R-1 de Bob Esponja

En el primer largo, algo sombrío y húmedo

Sigue Santi con el segundo largo, que inicia algo en diagonal a la izquierda para seguir por un espolón tumbado y con una dificultad de III+, en la que en 20 metros encontraremos 6 parabolts.


 En el inicio del segundo largo...
 ...en el espolón central...
...y asegurando desde la R-2...

Sigo con el tercer largo que inicia por unas placas tumbadas que permiten llegar a un resalte algo vertical, de unos 3 metros, donde encontraremos la máxima dificultad (IVº), después del cual ya se vuelve a tumbar hasta alcanzar una pequeña oquedad donde encontraremos la R-3, a los 25 metros, y habiendo encontrado 8 parabolts en el recorrido.


 En el tercer largo

El sol ha ce que la temperatura parezca de un día de primavera, lo cual hace que aunque ya vemos que nuestro siguiente objetivo está completamente a la sombra, nos animemos a probar suerte. Para llegar al pie de vía, desde la R-3 de Bob Esponja hay un pasamanos, que Pepe nos dijo que había él cambiado con un trozo de cuerda que permite alcanzar el camino de bajada o bien seguir hacia la izquierda hasta la base de la pared. 

Al fondo se ve donde está ubicada:

Sin plegar cuerdas, siguió Santi hasta alcanzar la plataforma donde inicia la vía. La temperatura hace que nos abriguemos algo, sobre todo el que se queda asegurando.

Marcado el primer parabolt del primer largo

Inicio el primer largo con un tramo de roca que ha sido saneada, pero que al estar a la sombra hace que tenga una sensación de poder patinar. Una vez se alcanza un primer alejado parabolt (IV+), poco a poco se va describiendo una diagonal hacia la derecha, aumentando gradualmente la dificultad, hasta V+ (o algo más...) y como suele ser habitual en sus vías, con parabolts suficientes, pero donde no hay que ir pensando que con algún paso de Ao se puede ser solucionar fácilmente y más en mi caso después de casi tres meses sin escalar, lo cual mehizo tener que trampear en algún paso. A los 30 metros se alcanza la R-1 en una buena repisa, habiendo encontrado en el largo 9 parabolts y un clavo antes de entrar en ella.





En el primer largo y R-1 del Niño de los Peines

Sube Santi y resoplando en algún paso, consigue llegar a dicha reunión y ya enlaza con el segundo largo que describe una diagonal hacia la izquierda con una escalada de placa de IVº con algún paso puntual de IV+, llegando a los 30/35 metros a la R-2, ya en la arista que tocaba el sol, y habiendo encontrado 7 parabolts.



 En el segundo largo del Niño de los Peines
 Panorámica del sector Disblia desde final de vía
 A la R-2 del Niño de los Peines

Estando un buen rato descansando, aprovechando para picar algo y disfrutar del espléndido día y después ya emprendemos el descenso, que perfectamente se ha marcado con 'fitas' y que nos conduce hacia el camino que viene de Vilanova de la Sal y que después de cruzar la vía del tren ya accedemos de nuevo al Barranquet del Mas del Cinto, pasado nuevamente por el pie de la Bob Esponja. Vimos una cordada en la ya clásica Crestas del Tío María.


 Cordada en la Crestas del Tío María

Llegamos al aparcamiento y viendo que los compañeros no han acabado, decidimos rematar la matinal con una de las últimas vías equipadas en el Contrafort del Cilindre, que por lo que cuenta Joan Escuer en una cita: ' Aquestes vies del "Cilindret" van ser recorregudes molts anys abans fins hi tot que els militars s'interessessin per elles. Noms com Jordi Boldú, Hildebrando Casol, Amadeu Secanell i tants d'altres entre els que m'hi conto van ser autors de nombrosos itineraris mai ressenyats degut a considerar-los de poca entitat, això sí sempre recorreguts en un estil net, deixant el mínim de material fixe a la paret tal com es feia a la segona meitat dels 70. Paga la pena aclarir la història de l'escalada a San Llorenç de Montgai, força desconeguda per cert.'


Después de una 'dura' aproximación de entre 1 y 2 minutos, llegamos al pie de la pared y ubicamos la vía fácilmente. La roca tiene un aspecto que al principio no tiene muy buena pinta, pero después no es tan mala como podía parecer y supongo que, como siempre, el paso de cordadas acabará de solucionar el tema. El inicio es lo más duro de la vía (Vº) en roca más calcárea que poco a poco se va convirtiendo en conglomerado y donde se van encontrando buriles amarillos (algunos chafados y otros aún se pueden utilizar) y alguna flecha marcando el recorrido. Después del tramo más vertical, ya se va poco a poco en diagonal a la izquierda hasta una buen plataforma deonde a los 30 metros encontramos la R-1.

Panorámica desde pie de vía
A la R-1
El Cilindre desde la R-1
Entrando a la R-1, con la arista de la 'Coma de Gelis' detrás


En el segundo largo
Panorámica desde la cima

Aunque se puede rapelar la vía, optamos por bajar cómodamente caminando y sin más contratiempos volvemos al aparcamiento y vamos a Cal Pere a darnos un buen homenaje. Acabaremos reuniendo con Josep Emili y Antonio y después también aparecieron Pepe Guerrero y Emili L. y Montse B. (con los que no nos veíamos desde el día del 'Mirador de Gresolet'.

En resumen un buen día para recuperar sensaciones y compartir buenos momentos en buena compañía...