lunes, 17 de agosto de 2009

PEDRAFORCA: Ascender a los 2 Pollegons

Muchas veces de lo que se planea inicialmente a lo que se realiza finalmente, hay un largo “trecho”. Esto es lo que me ha pasado este verano, que por circunstancias insalvables he tenido que cambiar el proyecto de viaje a Dolomitas por salidas más “cercanas”.

Buscando con quien poder hacer actividad contacté con Laura y me comentó que le hacia ilusión ir al Pedraforca, al que sólo había subido en una ocasión, en la que también había llegado hasta el Calderer.

Se me ocurrió que una buena actividad sería el primer día llegar y subir al Pollegó Inferior por Les Costes d’en Dou y al día siguiente la mítica vía Estasen, que yo ya había ascendido en dos ocasiones, aunque la última vez fue hace 28 años…

A Laura le pareció bien el plan. Llegamos al refugio Lluis Estasen, en el que nos instalamos. Los dos íbamos con idea de paz, tranquilidad, etc… y nada más llegar todo lo contrario ya que estaban los de TV3 haciendo un reportaje con los bomberos de la Generalitat, simulando un rescate, con el helicóptero para arriba y para abajo. Al parecer al día siguiente lo emitieron en los informativos, con el fin de concienciar a la gente del coste económico que supone una “movida” de este tipo. Lo que sigue sin estar claro es donde, cómo y quién fijará el límite para evaluar que se ha cometido un acto de imprudencia que conllevará que la Administración no asuma el coste de dicho rescate. Difícil lo veo, ya que además nos encontraremos que podrá darse el caso que un accidente del mismo tipo, en el Aneto no se cobrará ya que es asumido por la Guardia Civil (me parece que es el caso de Aragón) y si te sucede en el Vall d’Aran al ser asumido por Bombers de la Generalitat sí que se pretenda cobrar…

También es cierto que no debemos tomar el servicio de los helicópteros de rescate a modo de taxi, como desgraciadamente ha sucedido en más de una ocasión. Ejemplos hay muchos, desde una persona que llamó desde la cima del Pedraforca porque se dio cuenta que le daba miedo bajar por la tartera u otro caso de un par de escaladores en el Gorro Frigi, al que no habían subido nunca, les dio por bajar en rápel por la vía Opera Prima y por dos veces llamaron al “112” al liárseles las cuerdas y no saber como solucionarlo para poder seguir bajando. Como siempre y como dice el dicho “pagarán justos por pecadores” y los excesos que han cometido algunos, conllevarán que se nos examine con lupa si padecemos un accidente para verificar que no ha sido por culpa de una negligencia nuestra.

Volviendo al asunto, acabamos saliendo del refugio a eso de las 13h con un tiempo no demasiado excelente, con bastantes bancos de niebla que medio tapaban las cimas de ambos Pollegons. Hacía tiempo que no venía por el Pedra y me sorprendió la labor que se ha realizado en cuanto a la señalización de caminos. Llegamos a la tartera y nos cruzamos con bastantes personas que descendían de la cima (algunos bajaban con un gran equipo: pantalón corto y gorro de sol…). Cruzamos la tartera y enseguida seguimos las marcas de color verde que conducen a Les Costes d’en Dou. Para variar en un punto tuvimos que improvisar al perder las marcas.

Croquis del libro "Pedraforca: todas las ascensiones y escaladas" de J.M. Dalmau
Rebeco ("isard") en Les Costes d'en Dou
Progresando en Les Costes d'en Dou

En la arista ya no hay posible pérdida: todo hacia arriba. El último tramo lo hicimos con un “amago” de lluvia que nos hizo temer lo peor.

Panorámica desde Les Costes d'en Dou de la Cara Sur del Pollegó Inferior


A las 15h llegamos a la cima y tuvimos la suerte de que hasta por un breve espacio de tiempo salió el sol.

Laura en la cima del Pollegó Inferior
Xavi en la cima del Pollegó Inferior
Panorámica de la Enforcadura desde el Pollegó Inferior

Picoteamos algo y de vuelta al refugio. En el último tramo ya nos pilló la inevitable tormentilla de verano que nos refrescó algo. Compartimos mesa con gente que estaba haciendo la famosa ruta de “Cavalls del vent” y un trío de alemanes que estaban pasando sus vacaciones por aquí.

Al día siguiente nos levantamos a las 6h para almorzar tranquilos y preparar todo el material que llevaríamos para hacer la Estasen. Desde luego hace 28 años subimos con un juego de empotradores y 4 clavos. Ahora la opción de los friends es “tentadora”. En internet encontré información que la vía estaba marcada con pintura verde señalizando todo el recorrido.

Empezamos la aproximación y nos encontramos en el camino a Marcel (el encargado del camping de Montserrat) que iba con dos colegas a la Homedes. En las proximidades de la “Pirámide” unas piedras nos advirtieron de que había una cordada empezando la Directa Anglada-Guillamón. Al llegar al margen derecho de la citada pirámide, encontramos perfectamente marcado con un letrero en verde: “ESTASEN” y todo el diedro que da acceso a la cornisa que conduce al Dit de Riambau está equipado con cuerdas “anudadas” que cuelgan de una reunión de 2 parabolts. Se trata de un diedro de esos de IVº de roca bastante “lavada”. No lo dudamos y ya que estaban, usamos dichas cuerdas y ya siguiendo la cornisa y una “trepada” llegamos al verdadero punto donde antes se decía que inicia la vía Estasen.

Laura bajo el Dit del Riambau
Xavi en el collado del Dit del Riambau


Desde luego es una aproximación sin tregua. Empleamos cerca de 90 minutos.

Nuevamente cartel con el nombre de la vía y flechas que marcan el recorrido. Desde el collado se sale un poco por la derecha. Durante 3 largos seguiremos una amplia arista en la que iremos encontrando algunos clavos que aseguran los pasos más difíciles (IVº).

Laura en la arista inicial de la Estasen
Laura en la tercera reunión desde la travesía del 4º largo


En la tercera reunión (de 3 clavos) nos encontraremos otro letrero con el nombre de la vía que marca la dirección que deberemos tomar para acceder al tramo más espectacular de la vía. Se trata de seguir una exigua cornisa muy estrecha hacia la izquierda y con “mucho aire” bajo nuestros pies, en la que además de los 3 clavos y un puente de roca ya instalados, podremos añadir más seguros a nuestro gusto. Uno de los clavos es el conocido clavo “cimentado” que en su día fue fuente de polémica. Al acabar el flanqueo encontramos una nueva reunión de 3 clavos.

Xavi en la travesía
Laura acabando de la travesía


En teoría ya habíamos hecho lo más difícil de la vía, pero desde luego no lo más entretenido... Por detrás llevábamos 2 cordadas.

Desde aquí se accede al “Jardí”, amplia plataforma tapizada de musgo. Progresaremos por roca delicada en ligera diagonal hacia la derecha para acceder a la arista que domina la Canal del Riambau. Dejamos pasar a la primera cordada y cometimos el error de seguirles, ascendiendo cerca de la fisura que por la izquierda nace en “El Jardí”, teniendo algún problemilla en un tramo algo descompuesto y difícil de proteger, que nos hicieron perder un valioso tiempo. Al superar este tramo volvimos a encontrar las marcas verdes, que ascendían bastante más a la derecha que por donde subimos. Una vez en la vía hay que seguir la arista hasta llegar a un pequeño collado, donde descenderemos brevemente hacia la derecha para encontrar una reunión de 2 pitones al pie de una canal. Ascenderemos la canal siguiendo las marcas verdes y en su parte superior encontraremos un clavo que nos permitirá monta reunión.

Aquí fue donde más dudé, ya que mi intuición me decía que por la izquierda parecía como que se accedía a un collado que a partir del cual con una fácil grimpada daba acceso al Calderer, que era lo que marcaban las dos reseñas que llevábamos (onaclimb.com y ressenya.net). Pero las marcas verdes indicaban en dirección contraria.

Xavi dudando sobre la canal del Riambau


Decidimos hacer caso a la pintura, lo cual nos obligó a hacer un poco más arriba una tirada de fisura, en su parte baja algo deplomada y asegurada con un par de clavos, que a mi modesto entender no era de IVº. Superado este tramo siguiendo las marcas y zigzagueando por fin llegamos a la ansiada cima de El Calderer.

Esperaba encontrar una cruz metálica que era el recuerdo que tenía de esta cima, pero actualmente ha “desaparecido” y en su lugar unas “senyeras” identifican la cima.

Cim del Calderer


Para la gente que sube por primera vez al Pedraforca, al llegar a la cima del Pollegó Superior (2497m) se tiene impresión de que la cima más alta es la del Calderer (2493m) provocando que alguno se aventure en seguir la travesía.

Reponemos fuerzas un rato y oímos a la otra cordada que preguntaban por donde estaba la parte final de la vía. Emprendemos el descenso, que primero nos obligará a seguir la cresta que une el Calderer con el Pollegó Superior, que gracias a unas cuantas cadenas instaladas se puede efectuar sin problemas, aunque con una gran sensación de “patio”. Una vez llegados al collado donde termina la Canal del Riambau, fácilmente podremos acceder a la Enforcadura y bajar por la cada vez más deteriorada “tartera”.

Al llegar al refugio me encuentro como mi viejo amigo Pepe Guerrero y al comentarle lo del tramo final de la vía, el también tenía el recuerdo que la vía se dirigía en su parte final más a la izquierda que por donde hemos salido.

Cenamos y comentamos con Laura las “vivencias” del día. Para ella ha sido su vía más larga hasta ahora ascendida, ya que aunque en teoría es de IVº, son 600m de recorrido y unos 850m de desnivel desde el refugio.

En resumen que es una vía asequible pero que no hay que menospreciar, ya que el recorrido por el que transcurre y la calidad de su roca, sobre todo en los tramos fáciles, nos obligarán a prestar atención.

Reseña y comentario aparecido en la página web de la FEEC: "ESTASEN"<