dimecres, 3 d’octubre de 2007

GAM de La Cadireta: Volver después de 22 años










La Cadireta d'Agulles





















Xavi en el primer largo





























Alberto en el primer largo



































Xavi en el segundo largo






















Alberto entrando a la segunda reunión


























Xavi iniciando el tercer largo































Panorámica del tercer largo



















Xavi montando el primer rápel


























Alberto en el 1er rápel











Al quedarme la segunda quincena de agosto “algo desestructurada”, me acordé del compañero de trabajo Alberto Alcántara, que se está iniciando en este apasionante mundo de la escalada y que también disponía de días libres. Hace unos meses Alberto había realizado un monográfico de escalada artificial y me comentó que tenía ganas de hacer alguna vía.
En agosto, un par de días antes, subimos por La esquena del Diable y pude comprobar que tiene buenas dotes para la escalada, así que se me ocurrió proponerle el realizar la GAM de La Cadireta d’Agulles, por la que subí hace nada menos que 22 años con el amigo Santi Rodríguez.
Alberto le pareció bien, ya que conocía la aproximación y el primer largo, que realizó en el mencionado monográfico.
El primer largo tiene un tramo inicial que se debe auto-proteger, bastante “curioso” (originalmente graduado de IV), por lo “sobado” que está. El resto es artificial de expansión (A1e) con spits, buriles y agún parabolt; en 2 de ellos nos tendremos que “estirar” bastante. La R-1 la montamos en una amplia plataforma (30m) equipada con parabolts.
El segundo largo inicia en diagonal hacia la derecha (¡Cuidado!, si salimos recto es la vía Anglada-Guilamón), mediante artificial de expansión semi-reequipado, con spits y buriles; encontraremos la segunda reunión en una buena plataforma (A2e, 30m).
El tercer largo inicia con un paso bastante acrobático de A2e, sigue una pequeña salida en libre y luego todo un flanqueo por encima del impresionante techo que surca la vía Anglada-Guillamón, que se puede hacer según el gusto: A1e/Aoe/… gracias a una buena colección de buriles bastante antiguos. La tercera reunión es la más espectacular, justo en el morro por encima del techo, en una increíble repisa (30m, equipada con parabolts).
El cuarto largo empieza algo atlético y con algún buril sin “chapa”, tras lo cual viene una salida en libre “curiosilla” y ya por terreno más fácil (IV) podremos llegar hasta la cima si el roce de la cuerda lo permite. En caso contrario podremos montar una reunión previa por debajo de la cima, aprovechando una “sabina” y colocando un friend grande en la fisura contigua.
De la cima “destrepando” 3m para buscar la instalación de rápel, que en 25m nos colocará junto al gran bloque empotrado. Con otro rápel de 50m (ó 2 de 25m) llegaremos al pie de la pared para coger el GR de regreso a Can Maçana.