miércoles, 2 de septiembre de 2009

ESCALANDO POR NAFARROA

Siguiendo improvisando estas vacaciones envié un SMS a Alberto, ex-compañero de trabajo, para ver si tenía alguna cosa que hacer la última semana de agosto y rápido me contestó que podríamos quedar.

Empecé a buscar información cuando vi en mi librería la guía “Escalada en Navarra” de Carlos Velázquez, de SUA Edizionak (2001), que había comprado hace unos años y que aún no había tenido ocasión de utilizar.

El viaje me atrajo, dada mi ascendencia familiar de aquella zona, y viendo que se puede escalar incluso en verano, buscando la orientación oportuna y que incluso podríamos combinar actividades y hacer algún ‘picacho’ como el conocido Txindoki en las proximidades de Beasain (Guipúzcoa).

A Alberto le pareció bien la propuesta y me puse a buscar dónde poder montar nuestro ‘campamento base’. En la citada guía daba a conocer la existencia de un albergue-refugio en Astitz, pequeña población entre Lekumberri y Irurtzun. Su ubicación nos permitía que haciendo no más de 50 kms de desplazamiento. podríamos visitar las escuelas más representativas (Etxauri, Peñartea-Carrascal, San Fausto, etc.), así como también el mencionado Txindoki. Contacte con ellos y me informaron que en esa semana el albergue era todo para nosotros y el precio nos pareció razonable.

El lunes 24 emprendimos viaje. Alberto que no es muy amante de las autopistas sugirió que fuéramos por carretera hacia Huesca y luego a Pamplona, y así de paso podríamos parar en Riglos que él no había estado nunca. Paramos a comer en Ayerbe y luego hicimos la visita de rigor a Riglos.

El Mallo Pisón

Tenía ganas de ver el nuevo refugio, que desde luego es como cuatro veces el que había antiguamente. Recorrimos el monumento a Rabada y Navarro y por el pueblo nos dirigimos hasta el pie del Mallo Colilla, que es el más pequeño de Riglos.
El Mallo Colilla

Alberto quedó impresionado de la majestuosidad de los buitres sobrevolando las paredes. Nos cruzamos con un guarda forestal que bajaba con una gran jaula, frustrado porque no había encontrado el ‘pajarraco’ que buscaba.

Seguimos viaje y llegamos a Pamplona. Después de liarnos entre autopista, autovía y carretera, por fin llegamos a Lekumberri y 6kms. de subida nos permitieron llegar a Astitz.


El lugar es de postal: pueblecito con unas 10 casas y una pequeña iglesia, rodeados de prados por todas partes y con una carretera de acceso con poquísima circulación (vamos que no hay ruido que perturbe la tranquilidad. El albergue está enclavado en las antiguas escuelas que han sido totalmente reformadas.

Cenamos perfectamente y decidimos que dado que el pronóstico del tiempo para el día siguiente que no era muy ‘boyante’ podríamos al menos ir a localizar la escuela de Peñartea-Carrascal situada a unos 20 kms. al sur de Pamplona/Iruña y que según la guía es “una interesante zona para escaladores de grado medio y bajo, con vías de 3b a 7ª y donde abundan los Vº y 6º”.

El martes tal como pronosticaron estaba lloviznando. Desde el balcón del albergue pudimos contemplar un hecho que cada día se repetía: de la casa de enfrente a las 8h 45’ cada día salía un grupo de vacas, y la que encabezaba el grupo se dirigía hacia el paso de peatones, giraba la cabeza para ver si venía algún vehículo y cuando empezaba a cruzar todo el resto del grupo le seguía.

Después de almorzar al ir hacia Pamplona ya no llovía y nos animamos pensando que podríamos escalar. Para llegar al aparcamiento de la zona de escalada no hay que hacer caso de las indicaciones de la guía. El camino a seguir es: Autovía A-15 dirección Tafalla hasta que encontremos la salida para enlazar con la N-121. Seguir y veréis una primera cantera y posteriormente un desvío a Tiebas, que no cogeremos. Seguir y una vez que pasemos el pueblo de Campanas veremos un desvío que indica ‘Canteras’. Pasaremos por debajo de la Autopista AP-15 y dejaremos la carretera que conduce a la cantera de Alaitz UNCONA, para desviarnos a la derecha pasando de largo un primer desvío a la izquierda hacia una empresa de Asfaltos y veremos una pequeña central eléctrica, también a la izquierda, y giraremos hacia ella, tomando una pista que nace a la derecha y que nos conducirán a la entrada del desfiladero donde dejaremos el coche en una gran explanada. Veremos una cartel de la Federación Navarra sobre temas de seguridad:


Cogimos los bártulos y caminamos unos 10’, justo hasta que empezó a llover…

Vimos alguno de los sectores y volvimos corriendo para ponernos a resguardo de la lluvia.

Panorámica de los sectores La Lagartija, El Lagarto y El Elefante

Visto que aún eran las 12h, decidimos probar suerte en otra escuela: San Fausto, en las cercanías de Estella/Lizarra. Una vez en Estella salir por la NA-132-A y enseguida desviarse hacia Urbasa por la NA-7185, hasta encontrar un nuevo desvío en dirección Eraul por la NA-7189. Al llegar a un colector de agua y una fuente, girar a la izquierda y dejar el coche en el aparcamiento habilitado. Caminando atravesar una puerta metálica y seguir sendero que está marcado con ‘fitas’ en todos los cruces, con fuerte subida por bosque durante unos 20 minutos y se llega al primer sector (Bota). Siguiendo por la base de la pared (orientación Oeste) iremos encontrando el resto de sectores: Urtxintxa Txoko, Urtxintxa, Urtxintxa Oeste, Caracola, Eoceno y Prehistoria. Aproximadamente casi un centenar de vías de entre 20 y 30 metros y de una dificultad entre el 4c y el 7a+ (grado ‘apretado’), con equipamiento mayoritariamente de parabolts de 10mm x 90mm inox. Y algunas con anclajes químicos.

Escalamos en el sector Bota y advertencia respecto a las 3 vías de Vº que hay en su margen izquierdo, ya que si bien ‘Resalín para Zarathustra’ si que puede considerarse como Vº, tanto en ‘Tu primera vez’ como en ’Reunión de majaras‘, encontraremos unos metros justo para llegar a la reunión que podrían graduarse de V+/6a-. Así mismo en ‘Resalín deZarathustra’ hay 6 parabolts y no 8 como indica la guía.

Alberto en 'Resalín de Zarathustra'

En cuanto a ‘Los labios de Mañeru’ que la guía indica como de ‘Escalada clásica’ por ser una fisura atlética de 25m, es una que no se puede dejar de escalarla. El último tramo, gracias a los aliens no se me hizo tan duro, ya que hay ‘alejes’ en los últimos 10m. En cuanto a su graduación paso lo mismo que en las mencionadas anteriormente.
Alberto en 'Los Labios de Mañeru'

También hicimos un diedro fácil, bonito y a la sombra en el sector Urtxintxa denominado P 40, que en la guía gradúa de 4b…

Total que aún pudimos aprovechar el día a pesar de los condicionantes meteorológicos.

Cenamos en el albergue y decidimos que al día siguiente teníamos que volver a Peñartea-Carrascal, donde según la guía hay unas 150 vías entre 8 y 80m (la mayoría son entre20 y 25m) y desde IIIº a 7a+ con un par de vías de A2 y A3.

Almorzamos y como ya sabíamos el camino, en 40’ ya estábamos al inicio del desfiladero. Como el día prometía ser caluroso, decidimos subir a los sectores orientados al N.E.: La Lagartija, El Lagarto, El Elefante Grande, El Elefante Pequeño, La Cobra, Cilindro y Placa. Los primeros además cuentan con las vías más largas.

Peñartea esta vez sin nubes
Croquis del libro Escalada en Navarra de Carlos Velázquez

Empezamos por la más alejada: ‘Normal a La Lagartija, un espolón de 45m de 5a perfectamente asegurado con 14 parabolts y muy estético.

Xavi en la vía Normal de La Lagartija

Alberto en la vía Normal de La Lagartija

Para descender existe una reunión intermedia que puede servir si después se quiere subir por la ‘El tren bala’, diedro semi-equipado con clavos bastante vetustos. En este caso la graduación nos pareció correcta. Por encima de nuestras cabezas sobrevolaban los amos del lugar, los buitres:



Pasamos al Lagarto y subimos por su ‘Vía Normal’ de 62m (2 largos) que según la guía tiene una dificultad de 4c. Desde el suelo ya hacía intuir que o bien habían muchos cantos que no se veían o que el grado no era el reflejado. Como temía fue la segunda opción. Se trata de un primer largo vertical y con un tramo de unos 10m de 5b (¿rozando el 5c?). En cambio el segundo largo no pasa de 4b. El descenso con un rápel de 30m hacia la canal que separa El Lagarto de La Lagartija. Encontraremos un total de 13 parabolts además de la mencionada reunión intermedia, además de algún clavo viejo.

Xavi en la R-1 de la Vía Normal de El Lagarto
Alberto en el primer largo de la Vía Normal de El Lagarto
Alberto en el segundo largo de la Vía Normal de El Lagarto
Desde El Lagarto lo único 'malo' de Peñartea: La Cantera

Alberto rapelando El Lagarto

Nos trasladamos al Cilindro y aquí pudimos hacer las 4 vías de su margen izquierdo: Espolón (4c/17m), Quince (5c/18m), Catorce (5c/20m) y Que bueno es el Señor que hace criaturas como vosotras (6a/20m). Muy recomendables las dos últimas con su graduación ‘ajustada’.

Quisimos acabar el día en el sector Placa, pero fue en el único que encontramos escaladores, que habían subido por la tarde a este sector orientado al Este, donde hay bastantes vías asequibles de entre 20 y 50m y entre 4a y 6a.

Escaladores en el Sector Placa

Regreso al albergue, cena y preparativos para el día siguiente. Decidimos ir al Txindoki, que también se le conoce como el ‘Cervino vasco’ dado su parecido, aunque a una escala algo más reducida.

Almorzamos como cada día y el día era espléndido. El trayecto no es muy largo ni complicado. Bajamos a Lekumberri y seguimos por la N-130 que nos conduce a Tolosa donde tomaremos la N-1 dirección Beasain. Al llegar a Alegía tomaremos la GI-3170 en dirección Zaldibia. Encontraremos a mitad de camino la Ermita de Larraitz donde aparcaremos el vehículo (altitud: 400m).

Siguiendo las indicaciones del libro de Miguel Angulo ‘Pirineos-Tomo I’ optamos por ascender por la ruta de la cascada de Muitze, que en parte va por su vertiente Norte por un frondoso hayedo, uniéndose con la ruta Normal en el collado de Eteneta, por la cual descenderemos.

Dibujo del libro de M. Angulo
Txindoki desde las proximidades de Beasain


El recorrido nos costará 3h para superar los 950m de desnivel, pero vale la pena por el entorno en el que se desarrolla.
Cascada de Muitze


Collado de Eteneta

Al llegar a la cima (1341m) vimos a un par de escaladores que venían de ascender por la arista N.O. y nos informan que se trata de una vía muy clásica que no supera el IVº en la que se han instalado parabolts en reuniones y en algún paso puntual, pero que estaba algo ‘sobada’. La panorámica desde la cima compensa la ascensión: valle de Oria, el Aizkorri al O.-S.O., Gorgea al O., Udalaitz y Anboto al O.-N.O., Erlo al N.O., Ernio al N.-N.O. y el Irumugarrieta, punto culminante de la Sierra de Aralar, al S.E. Estuvimos un buen rato antes de emprender el descenso, que nos llevaría unos 90’.

En la cima del Txindoki

Descenso
Perfil de la Arista Oeste del Txindoki

Nos refrescamos algo en Larraitz i por la tarde fuimos de turismo a San Miguel de Aralar, punto desde el cual pude fotografiar el Beriain, en cuya base está el pueblo del que era originaria mi madre. La ermita estaba bastante concurrida de turistas.



En el margen derecho la cima del Beriain

Recuerdo que ya estuve aquí hace bastantes años y que un familiar me aseguraba que el supuesto ‘santo’ era en realidad alguna reproducción de un extraterrestre que debió bajar a la tierra. No entro a juzgar esta versión, pero desde luego la cabeza parece como una escafandra de las que llevan los astronautas de la NASA…



Regresamos al albergue y lo de cada día: cena y preparar proyectos para el día siguiente. Planeamos escalar en las Dos Hermanas (Biaizpe) cercanas a Irurtzun y a menos de 10 kms. de donde estábamos.

Al despertar sorpresa: llovía. Después de almorzar y viendo el plan, decidimos adelantar un día nuestro regreso que aprovecharíamos para escalar por Montserrat.

La estancia ha sido breve pero bien aprovechada, permitiéndome conocer 2 escuelas más de Navarra que no conocía, ya que en Etxauri sí que había estado en un par de ocasiones, así como poder ascender al esbelto Txindoki.


martes, 1 de septiembre de 2009

Sureste Clásica (Ag. Jolly-Muralla de Pombie)

Antes de empezar el verano hablando con Mika sobre la posibilidad de hacer alguna cosa a mediados de agosto, me comentó que le hacía ilusión ir al Midi d’Ossau para subir por la “Sureste Clásica” de la Ag. Jolly, ya que según comentarios que le habían hecho varios colegas que la habían realizado, es una de esas ascensiones “5 estrellas” del Pirineo. También medio había quedado con Ismael y al comentarle la posibilidad del Midi, dijo que le parecía bien, ya que tampoco había estado antes.

Yo también tenía referencias muy buenas de la vía de Víctor y Josep Emili y no me desagradaba la idea de volver a este maravilloso rincón del Pirineo.

La logística fue de lo más tranquila: tres días, uno de viaje y aproximación, otro para la vía y el tercero de regreso. No había que ‘estresarse’, que estamos de vacaciones.

Quedamos todos el 19 de agosto en El Bruc a las 10h y paramos a comer en Biescas. Tranquilamente pasamos El Portalet y con un tiempo espléndido llegamos al aparcamiento. Tranquilamente nos equipamos para poner rumbo al refugio de Pombie.


Mika con su 'armario'
Ismael al principio de la subida

La subida inicial no tiene desperdicio: 400m de desnivel desde el aparcamiento hasta el collado de Soum de Pombie (2.134 m). Después ya flaqueando y en ligero descenso llegamos al Refugio de Pombie (2.032 m). Tardamos 75’, que teniendo en cuenta el peso que llevábamos, no está mal.

En el inicio de la subida eso de pasar por al lado de las vacas no le seducía mucho a Mika…

Las vacas miraban de reojo a Mika

Tuvimos toda la tarde para poder ver el recorrido de la vía e instalarnos en la ‘carpa’, ya que el refugio estaba lleno.

Recorrido de la vía

A pesar de que en Meteo-France había pronosticado buen tiempo hasta el viernes a la tarde en el refugio hay un aviso ‘preocupante’: posibles ‘orages’ para el jueves a la tarde. Mika le pregunta al guarda que a qué hora llovería y el guarda aún se está riendo…

Cuando cenamos en la cocina libre de Pombie, entablamos conversación con dos navarros que eran asiduos del lugar. Nos hablaron muy bien de la vía y en cuanto al descenso nos dijeron que ellos nunca bajaban por el famoso descenso de “las viras”, que después de los desprendimientos que sufrieron hace pocos años siempre optaban por rapelar: 5 rápeles por la la Jolly y luego cambiar hacia la “Surplombs” y en otros 5 rápeles estás en el suelo… También nos dijeron que hay instalaciones intermedias de rápel, pero que siempre buscáramos las que tuvieran “maillón” y rápido hacia abajo… Nos pasaron croquis del descenso y ellos se fueron a “vivaquear”.

A las 22h al “sobre” y a las 6h toque de despertador. Fuimos de nuevo a la cocina a preparar el desayuno y vimos a un par de malagueños que ya estaban acabando de prepararse el material. Tal como sospechamos, también iban a la misma vía.

Almorzamos y hacia las 7h 15’ salimos hacia la pared. Acceso rápido (20/30’) y al llegar sorpresa, ya que a pie de vía estaban los malagueños y también los navarros.

Les dejamos margen y Mika inicia el primer largo por un diedro que según que reseñas es de IVº ó Vº con un puente de roca a su final en el que algunos instalan la R-1. Sigue la famosa ‘Placa inclinada’ con unos metros de adherencia en descenso con un delicado “salto”en su final (IV+…). Mika montó reunión después de este paso. Luego remontando por un fácil diedro llegamos a la verdadera R-2 de 3 clavos.


El tercer largo inicia con una fácil ‘desgimpada’ (IVº) para dar acceso a un espolón con un techo que contornearemos hacia su derecha (V-), accediendo a una vira fácil (IIIº) donde encontraremos la R-3 de 2 espits y 1 clavo. En esta reunión inicia la vía Jolly y también es la segunda reunión de ‘Pasagers clandestins’.


El cuarto largo atraviesa una zona de repisas y algo de hierba en dirección a un gendarme (IIIº/IVº). Hay un emplazamiento para reunión con unos puentes de roca, que nos saltamos y que nos obligó a montar reunión en una posición más incómoda junto a un clavo. En la travesía se cruzan las vías ‘Sureste Directa’ y ‘Sinfonía Vertical’.

El quinto largo afronta una placa ‘dura’ asegurada con un clavo (V+) que da acceso a las famosas ‘escaleras grises’ (diedro escalonado de IV+ bien visible desde Pombie) encontrado una buena reunión de 3 clavos.

El sexto largo es el más difícil de la vía, con un primer tramo de diedro atlético protegido con 4 clavos (Luichy lo gradúa como V+, nosotros creemos que es algo más…). La segunda parte del largo sigue por diedros más ‘amables’ (Vº y luego IVº), llegando a los 60m a una buena repisa con 2 clavos donde montar la R-6.


En teoría aquí debíamos cambiar de ‘cabeza’ de cordada, pero para no perder tiempo con el intercambio de cuerdas y como Mika dice que está ‘motivado’, seguimos igual.

El séptimo largo, se toma saliendo por la derecha dela reunión y sigue otro diedro en el que encontraremos 3 clavos que nos marcan el camino a seguir (IV+/V). La R-7 en una buena repisa donde hay un clavo.

El octavo largo inicia por la fisura de la derecha (encontraremos un friend abandonado) y a unos 20m abandonarla mediante un flanqueo a la izquierda hasta encontrar un par de clavos en una repisa algo incómoda donde montar la R-8 (Vº/¿V+?).



El noveno largo sigue en diagonal hacia la izquierda hasta situarnos bajo un gran techo con una visible ‘mancha amarilla’. Encontraremos 4 clavos y montaremos la R-9 en una buena repisa con un clavo.

El décimo largo esquiva el gran techo por unos diedros muy atléticos por su izquierda y luego flanquea netamente a la derecha al pie de una gran canal. En el largo encontraremos 3 clavos, 1 puente de roca y otro friend abandonado. En cuanto a la dificultad creo que se acerca más al V+ que lo marcado en la reseña (Vº). La R-10 de dos clavos en una buena repisa y la primera que montamos a la sombra.

El onceavo largo sigue la canal/chimenea que hay sobre la R-10 (no salir más a la derecha, que por allí va el ‘Espolón Este’). La chimenea a Ismael y a mi que íbamos con mochila nos dio bastante trabajo (Vº ‘peleón’). La R-11 se ha de equipar en una buena repisa.

El doceavo largo sigue la chimenea y por un tramo final en arista (IVº) nos conduce a la cima de la Aiguillette Jolly. En la cima no vimos nada de material donde montar la R-12.

Según Luichy se puede ‘destrepar’ o efectuar un corto rápel hasta una repisa al pie de un diedro, donde montar la R-13. No vimos clara esta opción y optamos por el paso de la ‘zancada’ desde la cima de la aguja hasta la pared donde hay un clavo.

Foto del paso de la 'zancada' del blog de Xabier Gatón

Según las referencias Vº. Puedo asegurar que para nosotros y otros con los que después hablamos, si no tocas el clavo la dificultad es bastante superior. Una vez superado este tramo seguimos por placas fáciles, primero recto y posteriormente por unas viras hacia la izquierda hasta encontrar la instalación del rápel que da acceso a la ‘vía de las viras’.

Vimos como los malagueños comenzaban la espectacular travesía.

Malagueños en las viras

Recordando los consejos de los colegas navarros, por consenso decidimos rapelar. Primer rápel de 50m algo incierto. Baja Ismael y monta reunión algo precaria de un bloque. Mika baja algo más y encuentra una instalación con 2 clavos con cordinos y 1 maillón.

Sigo bajando y voy enlazando sin complicaciones 5 rápeles más hasta donde se bifurca hacia la derecha (mirando el patio) donde seguiremos por la ‘Surploms’. Séptimo rápel de 30m de un bloque iniciando con cordinos y maillón, en una rampa de hierba y después por placa hasta una buena repisa justo antes del ‘patio’.

El octavo rápel de 50m de 3 clavos con cordinos y maillón, se baja recto por la pared vertical hasta la R-5 de la Surploms en una buena repisa. Como dice Luichy ‘patio para alegrar la vista’.

El noveno rápel sigue la tónica: pared vertical, instalación de un bloque con cordinos, un clavo y maillón y en 50m llegamos a la R-3 de la Surploms. Aquí tuvimos ‘movida’ ya que por no fijarnos de que cuerda había que estirar, las cuerdas se clavaron y no bajaban. Mika remontó con 2 shunts y pudo arreglar el tema. Vimos entonces que los malagueños bajaban por la pedrera. Aquí coincidimos con un par de toledanos que también bajaban y también tuvieron lío con una cuerda.

Un último y también vertical rápel de 60m nos dejó por fin en el suelo. Por suerte los anunciados ‘orages’ no se han cumplido y a las 20h llegamos al refugio. Desde luego ha sido una buena ‘curtida’.

Nos dieron de cenar en el refugio, a pesar de la hora (dan la cena a las 19h 30’) no es que fuera de alta cocina: sopa (¿de puré de lentejas?), arroz algo crudo con carne, queso y lo mejor el postre: tarta de chocolate y melocotón en almibar.

Esta vez si que pudimos dormir en el refugio y al día siguiente tranquilamente y sin que aparecieran las anunciadas lluvias regresamos para casa.


Mika siguiendo su actual buen estado de forma se cascó toda la vía de primero y sólo ‘tocó’ el clavo del paso de la zancada de la cima de la Aiguillette Jolly. Ismael y yo fuimos más de ‘tradicionales’ y donde hacía falta no dudamos de ‘tocar’ los clavos. Desde luego la fama de la vía está bien merecida.



Como casi siempre, una buena reseña de Luichy

lunes, 17 de agosto de 2009

PEDRAFORCA: Ascender a los 2 Pollegons

Muchas veces de lo que se planea inicialmente a lo que se realiza finalmente, hay un largo “trecho”. Esto es lo que me ha pasado este verano, que por circunstancias insalvables he tenido que cambiar el proyecto de viaje a Dolomitas por salidas más “cercanas”.

Buscando con quien poder hacer actividad contacté con Laura y me comentó que le hacia ilusión ir al Pedraforca, al que sólo había subido en una ocasión, en la que también había llegado hasta el Calderer.

Se me ocurrió que una buena actividad sería el primer día llegar y subir al Pollegó Inferior por Les Costes d’en Dou y al día siguiente la mítica vía Estasen, que yo ya había ascendido en dos ocasiones, aunque la última vez fue hace 28 años…

A Laura le pareció bien el plan. Llegamos al refugio Lluis Estasen, en el que nos instalamos. Los dos íbamos con idea de paz, tranquilidad, etc… y nada más llegar todo lo contrario ya que estaban los de TV3 haciendo un reportaje con los bomberos de la Generalitat, simulando un rescate, con el helicóptero para arriba y para abajo. Al parecer al día siguiente lo emitieron en los informativos, con el fin de concienciar a la gente del coste económico que supone una “movida” de este tipo. Lo que sigue sin estar claro es donde, cómo y quién fijará el límite para evaluar que se ha cometido un acto de imprudencia que conllevará que la Administración no asuma el coste de dicho rescate. Difícil lo veo, ya que además nos encontraremos que podrá darse el caso que un accidente del mismo tipo, en el Aneto no se cobrará ya que es asumido por la Guardia Civil (me parece que es el caso de Aragón) y si te sucede en el Vall d’Aran al ser asumido por Bombers de la Generalitat sí que se pretenda cobrar…

También es cierto que no debemos tomar el servicio de los helicópteros de rescate a modo de taxi, como desgraciadamente ha sucedido en más de una ocasión. Ejemplos hay muchos, desde una persona que llamó desde la cima del Pedraforca porque se dio cuenta que le daba miedo bajar por la tartera u otro caso de un par de escaladores en el Gorro Frigi, al que no habían subido nunca, les dio por bajar en rápel por la vía Opera Prima y por dos veces llamaron al “112” al liárseles las cuerdas y no saber como solucionarlo para poder seguir bajando. Como siempre y como dice el dicho “pagarán justos por pecadores” y los excesos que han cometido algunos, conllevarán que se nos examine con lupa si padecemos un accidente para verificar que no ha sido por culpa de una negligencia nuestra.

Volviendo al asunto, acabamos saliendo del refugio a eso de las 13h con un tiempo no demasiado excelente, con bastantes bancos de niebla que medio tapaban las cimas de ambos Pollegons. Hacía tiempo que no venía por el Pedra y me sorprendió la labor que se ha realizado en cuanto a la señalización de caminos. Llegamos a la tartera y nos cruzamos con bastantes personas que descendían de la cima (algunos bajaban con un gran equipo: pantalón corto y gorro de sol…). Cruzamos la tartera y enseguida seguimos las marcas de color verde que conducen a Les Costes d’en Dou. Para variar en un punto tuvimos que improvisar al perder las marcas.

Croquis del libro "Pedraforca: todas las ascensiones y escaladas" de J.M. Dalmau
Rebeco ("isard") en Les Costes d'en Dou
Progresando en Les Costes d'en Dou

En la arista ya no hay posible pérdida: todo hacia arriba. El último tramo lo hicimos con un “amago” de lluvia que nos hizo temer lo peor.

Panorámica desde Les Costes d'en Dou de la Cara Sur del Pollegó Inferior


A las 15h llegamos a la cima y tuvimos la suerte de que hasta por un breve espacio de tiempo salió el sol.

Laura en la cima del Pollegó Inferior
Xavi en la cima del Pollegó Inferior
Panorámica de la Enforcadura desde el Pollegó Inferior

Picoteamos algo y de vuelta al refugio. En el último tramo ya nos pilló la inevitable tormentilla de verano que nos refrescó algo. Compartimos mesa con gente que estaba haciendo la famosa ruta de “Cavalls del vent” y un trío de alemanes que estaban pasando sus vacaciones por aquí.

Al día siguiente nos levantamos a las 6h para almorzar tranquilos y preparar todo el material que llevaríamos para hacer la Estasen. Desde luego hace 28 años subimos con un juego de empotradores y 4 clavos. Ahora la opción de los friends es “tentadora”. En internet encontré información que la vía estaba marcada con pintura verde señalizando todo el recorrido.

Empezamos la aproximación y nos encontramos en el camino a Marcel (el encargado del camping de Montserrat) que iba con dos colegas a la Homedes. En las proximidades de la “Pirámide” unas piedras nos advirtieron de que había una cordada empezando la Directa Anglada-Guillamón. Al llegar al margen derecho de la citada pirámide, encontramos perfectamente marcado con un letrero en verde: “ESTASEN” y todo el diedro que da acceso a la cornisa que conduce al Dit de Riambau está equipado con cuerdas “anudadas” que cuelgan de una reunión de 2 parabolts. Se trata de un diedro de esos de IVº de roca bastante “lavada”. No lo dudamos y ya que estaban, usamos dichas cuerdas y ya siguiendo la cornisa y una “trepada” llegamos al verdadero punto donde antes se decía que inicia la vía Estasen.

Laura bajo el Dit del Riambau
Xavi en el collado del Dit del Riambau


Desde luego es una aproximación sin tregua. Empleamos cerca de 90 minutos.

Nuevamente cartel con el nombre de la vía y flechas que marcan el recorrido. Desde el collado se sale un poco por la derecha. Durante 3 largos seguiremos una amplia arista en la que iremos encontrando algunos clavos que aseguran los pasos más difíciles (IVº).

Laura en la arista inicial de la Estasen
Laura en la tercera reunión desde la travesía del 4º largo


En la tercera reunión (de 3 clavos) nos encontraremos otro letrero con el nombre de la vía que marca la dirección que deberemos tomar para acceder al tramo más espectacular de la vía. Se trata de seguir una exigua cornisa muy estrecha hacia la izquierda y con “mucho aire” bajo nuestros pies, en la que además de los 3 clavos y un puente de roca ya instalados, podremos añadir más seguros a nuestro gusto. Uno de los clavos es el conocido clavo “cimentado” que en su día fue fuente de polémica. Al acabar el flanqueo encontramos una nueva reunión de 3 clavos.

Xavi en la travesía
Laura acabando de la travesía


En teoría ya habíamos hecho lo más difícil de la vía, pero desde luego no lo más entretenido... Por detrás llevábamos 2 cordadas.

Desde aquí se accede al “Jardí”, amplia plataforma tapizada de musgo. Progresaremos por roca delicada en ligera diagonal hacia la derecha para acceder a la arista que domina la Canal del Riambau. Dejamos pasar a la primera cordada y cometimos el error de seguirles, ascendiendo cerca de la fisura que por la izquierda nace en “El Jardí”, teniendo algún problemilla en un tramo algo descompuesto y difícil de proteger, que nos hicieron perder un valioso tiempo. Al superar este tramo volvimos a encontrar las marcas verdes, que ascendían bastante más a la derecha que por donde subimos. Una vez en la vía hay que seguir la arista hasta llegar a un pequeño collado, donde descenderemos brevemente hacia la derecha para encontrar una reunión de 2 pitones al pie de una canal. Ascenderemos la canal siguiendo las marcas verdes y en su parte superior encontraremos un clavo que nos permitirá monta reunión.

Aquí fue donde más dudé, ya que mi intuición me decía que por la izquierda parecía como que se accedía a un collado que a partir del cual con una fácil grimpada daba acceso al Calderer, que era lo que marcaban las dos reseñas que llevábamos (onaclimb.com y ressenya.net). Pero las marcas verdes indicaban en dirección contraria.

Xavi dudando sobre la canal del Riambau


Decidimos hacer caso a la pintura, lo cual nos obligó a hacer un poco más arriba una tirada de fisura, en su parte baja algo deplomada y asegurada con un par de clavos, que a mi modesto entender no era de IVº. Superado este tramo siguiendo las marcas y zigzagueando por fin llegamos a la ansiada cima de El Calderer.

Esperaba encontrar una cruz metálica que era el recuerdo que tenía de esta cima, pero actualmente ha “desaparecido” y en su lugar unas “senyeras” identifican la cima.

Cim del Calderer


Para la gente que sube por primera vez al Pedraforca, al llegar a la cima del Pollegó Superior (2497m) se tiene impresión de que la cima más alta es la del Calderer (2493m) provocando que alguno se aventure en seguir la travesía.

Reponemos fuerzas un rato y oímos a la otra cordada que preguntaban por donde estaba la parte final de la vía. Emprendemos el descenso, que primero nos obligará a seguir la cresta que une el Calderer con el Pollegó Superior, que gracias a unas cuantas cadenas instaladas se puede efectuar sin problemas, aunque con una gran sensación de “patio”. Una vez llegados al collado donde termina la Canal del Riambau, fácilmente podremos acceder a la Enforcadura y bajar por la cada vez más deteriorada “tartera”.

Al llegar al refugio me encuentro como mi viejo amigo Pepe Guerrero y al comentarle lo del tramo final de la vía, el también tenía el recuerdo que la vía se dirigía en su parte final más a la izquierda que por donde hemos salido.

Cenamos y comentamos con Laura las “vivencias” del día. Para ella ha sido su vía más larga hasta ahora ascendida, ya que aunque en teoría es de IVº, son 600m de recorrido y unos 850m de desnivel desde el refugio.

En resumen que es una vía asequible pero que no hay que menospreciar, ya que el recorrido por el que transcurre y la calidad de su roca, sobre todo en los tramos fáciles, nos obligarán a prestar atención.

Reseña y comentario aparecido en la página web de la FEEC: "ESTASEN"<