miércoles, 6 de marzo de 2013

Cingle de la Tor: bucólico rincón del Berguedà

Entre semana me entero que Albert estaba organizando una salida hacia el Berguedà, inicialmente prevista a Malanyeu, que a última hora se modificó para ir al Cingle de la Tor. En cuanto vi este mensaje, rápido contacté para apuntarme al plan. Desde que empecé a ver las informaciones de 'Gatsaule' que tenía curiosidad por conocer esta pared.También vi los comentarios de Joan en 'Sisbemessanapren' que apuntaban una buena jornada.
Reseña extraída del blog de Joan

Finalmente quedamos: Albert, Jordi F., Nicoletta, Berta y Xavi. Salimos sin demasiada prisa, ya que con la temperatura reinante, era mejor llegar con el día bastante avanzado. Al acercarnos fue la primera sorpresa al llegar junto al Pantà de la Baells y ver que desde allí ya se divisa la pared en lo alto del margen derecho del pantano.

A pesar de que en el blog de 'Gatsaule' está detallada la aproximación, tuvimos un despiste al llegar a La Nou, ya que en medio del pueblo hay un desvío junto a la iglesia que indica Sant Romà de la Clusa, pero no hay que seguirlo y continuar en dirección hacia Malanyeu hasta encontrar un desvío a la derecha que se dirige hacia el Coll de la Plana y Sant Romà de la Clusa. Cuando llegamos a la casa de Cuirols (donde se puede comprar queso), hay que desviarse hacia la izquierda, donde la pista ya comienza a ser más delicada para vehículos normales. Por suerte Albert tiene un 'tanque' que nos permitió llegar hasta el aparcamiento de encima de la masía de La Tor.
Panorámica desde el aparcamiento

Al llegar viene el tema de como organizarnos para ver las cordadas y a las vías que íbamos. Finalmente nos distribuimos de manera que Albert y Jordi F. fueron a la 'Llop solitari' y Nicoletta, Berta y Xavi. nos fuimos hacia la 'Rialles'. Las dos cordadas íbamos con un buen surtido de material, lo habitual cuando vas a un sitio que no conoces...

La aproximación es bastante evidente y se gana el desnivel rápidamente. Al llegar a la base cada cordada nos fuimos a por nuestro objetivo. La Rialles que fue re-equipada por su aperturista en agosto de 2010, actualmente tiene un parabolt en su inicio. Mis compañeras de cordada tuvieron el detalle de dejarme 'romper el hielo' y empezar la vía. Iba alerta, prevenido con los comentarios que había leído, sobre la existencia de bastantes líquenes, teniendo en cuenta que había estado lloviendo hasta el viernes a la tarde. Por suerte todo estaba seco. Siempre que escalas en un tipo de roca al que no estás acostumbrado los sentidos parece que aún se agudizan más. Los 3 parabolts y el puente de roca instalados en ls 55m de este largo sirven para marcar la línea a seguir y se agradecen. Es cierto que se pueden ir poniendo seguros (friends, alliens, empotradores,....), pero no todos los agujeros son buenos para emplazarlos. A medida que se gana altura, va aumentando gradualmente la dificultad, hasta llegar al último parabolt donde encontramos el paso más difícil (Vº), donde se inicia un marcado flanqueo hacia la derecha, con un paso algo terroso (donde hay que restar mucha atención) para acceder a una repisa que en unos 5m nos conducen a la cómoda R-1 de dos parabolts. Me sorprendió ver que aún hay gente que rapela directamente de cordinos por no dejar un maillón: había dos cordinos bastante nuevos que unían los dos parabolts y uno, supongo que al recuperar las cuerdas, estaba bastante segado.
Berta y Nico llegando al paso de Vº del primer largo

Cuando estamos los tres en la reunión, cambiamos de cuerdas para que Berta pueda seguir con el segundo largo. La salida de la reunión tiene un paso con una sabina que dudo si sirve más de ayuda que de incordio..
Berta mirando como resolver el paso

Superado este paso se entra en un marcado diedro vertical, con ambiente y con alguna roca 'dudosa', hasta que a media altura del mismo se encuentra el primer parabolt. Después se sale un poco hacia la izquierda ara sortear el desplome que domina el diedro,

Dos imágenes saliendo del diedro

Superado este tramo la dificultad va descendiendo y toca sortear algún tramo terroso, con alguna sabina con cordinos instalados. En un movimiento de cuerda se desprendió una roca, que a pesar de estar protegidos en la reunión, impactó de pleno en mi CamelBak, que hizo funciones de 'airbag'.

Entre tanto veíamos evolucionar a Jordi por el actual segundo largo de Llop solitari:
Jordi F. en el tramo vertical del segundo largo

Berta llega a la R-2 en la cima y se descuelga algo para quedar mínimamente protegida del aire gélido que empezó a soplar. Con Nico emprendemos rápidamente el ascenso.

Nico en el segundo largo
Berta asegurando los últimos metros de la vía
Jordi F. en la R-2

Al llegar a la cima las vistas son muy fotogénicas:
Panorámica hacia el norte del Pedraforca y el Cadí
Desde la cima, hacia el sur se ve el automóvil de Albert

Decidimos picar unas mandarinas mientras esperábamos a los compañeros y luego nos desplazamos para ver como hacían el último largo:
Un par de imágenes de Albert evolucionando en el tercer largo

Albert asegurando desde la R-3

Contemplando el paisaje descubrimos a nuestros pies las paredes de Malanyeu:

Una vez reunidos todos en la cima pudimos ver a otra cordada que estaba en una vía a la izquierda de la pared, que no sabemos si era nueva. Acabamos de hacer las últimas fotos y empezamos el descenso hacia la Collada de la Batllia,  donde debemos pisar alguna que otra placa de nieve.
Berta soportando el fuego cruzado de fotos...

Bajada cómoda y rápida hasta el automóvil y mientras esperamos a Berta, que ha tenido que volver al pie de vía para recuperar la mochila, el comentario general es que ha valido la pena la visita y que no tardaremos en volver.

Como comentario diría que, en cuanto a paisaje, me ha gustado incluso más que la vecina Malanyeu. Respecto a las  vías, tal como comentaba Joan B. en su blog, son vías con bastante aire entre los seguros, y que podríamos definir como que no son 'comerciales', y que la ventaja que tiene esto es que no creo que se llegue a masificar.

Por último felicitar al compañero 'Gatsaule' por el trabajo que ha efectuado en esta bella zona.

4 comentarios:

Amadeu dijo...

Hola,
Comparto las apreciaciones sobre el paisage que es de primera, pero pienso que lo que hace excepcional el Cingle de la Tor (con r final) es su roca.No conozco en Catalunya un paquete de arenisca con ese grosor.Son casi 100 metros de papel de lija del nº5.Cantos suaves, adherentes i homogeneos. Una pura delicia para el escalador!!!
En el flanqueo terroso que ciertamente es delicado m'he aparecio escondida en el tomillo que agarraba una pequeña vibora...
Tambien tuvimos algún problemilla con los bloques del segundo largo.
Celebro que os gustara la via
Salut
Amadeu

Joan B dijo...

Aquest és un indret que per la seva bellesa ja es mereix una visita. Pel que fa a les vies i a la roca... cal anar-hi per poder opinar.
Salut i a escalar

Xavi Díez dijo...

Tens raó Amadeu al mapa ho indica amb aquest nom, però en veure que Gatsaule ho indicava d'aquesta altra manera, vaig pensar que com a bon coneixedor de la zona, havia de ser aquest el nom veritable. Procedeixo a rectificar ...

Gatsaule dijo...

Ei, celebro que us agradés el lloc, tal i com diu l'Amadeu és geològicament excepcional! Si hi anés més gent la roca estaria més sanejada, però perdria l'encant.

El nom del cingle és el mateix que el de la casa, i va sense la "r". Almenys segons els de la casa, clar! Però aquest no deixa de ser un tema menor....