lunes, 2 de julio de 2012

Finde de contrastes: de 30 a 12

Este fin de semana ha sido extremadamente opuesto, climatológicamente hablando, ya que el sábado al acabar de escalar en Tartareu el coche registraba a la sombra casi 30º y en cambio el domingo en Rasos de Peguera tan sólo 12º.

El viernes contacté con Mika para ver que podíamos hacer el sábado y propuso ir a Tartareu, lugar que las tardes de verano es muy bueno para poder escalar con una temperatura agradable.

Llegamos al aparcamiento pasadas las 14h y la pared ya estaba a la sombra. Montse propuso ir al sector Jet lag para calentar, que no conocía y hicimos un par de vías (El merengué-5c y La verruga assasina-6b), para después pasar al sector Guacamole, empezando por la interesante Blow job (vía de V+ con una primera parte por un vertical y afilado espolón, siguiendo por un diedro-chimenea y acabando por una placa con un pasito desplomado) y siguiendo con la atlética Johny Babuchas (6b) y su vecina La mostela (graduada igualmente de 6b pero con un paso en la parte final más duro...). Para rematar el día Mika quiso probar su estado de forma con Sika del Pryca (6c+ con tramo final, después de dos desplomes, muy técnico...) y a pesar de no sacarlo limpio le dejó buenas vibraciones...
Montse en El merengué
Mika en Blow job
Mika en Johny Babuchas
Montse en Johny Babuchas

Así como en las dos anteriores visitas estuvimos escalando "en familia" con poca gente, en esta ocasión a media tarde estábamos unas 15 personas en el sector Guacamole y como casi siempre ocurre con algunos nos conocíamos de otras ocasiones...

Para el clima caluroso que habían pronosticado pudimos pasar una buena tarde en esta buena escuela del  "Salvatge oest".

El domingo había quedado con Carlos para intentar hacer una visita al Corral de Vallsabuc, zona equipada por los escaladores de Berga (reseñas en: "El Corral") en las proximidades de la antigua estación de Rasos de Pequera. El sábado por la noche al llamarnos no veíamos claro el plan, después de los negros presagios anunciados por Meteocat, así que decidimos que nos llamaríamosel domingo a primera hora para ver como se levantaba el día.

A primera hora el radar marcaba que se estaban iniciando las lluvias por la Vall d'Aran pero en el resto aún se mantenía sólo con nubes. Decidimos arriesgarnos y nos fuimos a almorzar a la Colonia Rosal.

Nada más salir del bar para coger el coche, empezaron a caer unas gotas, pero ya que estábamos allí decidimos subir a Rasos de Pequera. Encontramos en la ascensión a bastantes ciclistas en ambos sentidos y al llegar al aparcamiento no llovía. Temperatura fresquita (12º), sobre todo para Carlos que se le había ocurrido ir sólo con el pantalón corto y mientras nos preparamos e iniciamos la aproximación entre la espesa niebla, acabé abriendo el paraguas, pero con un punto de fanatismo decidimos seguir para al menos ver si sabíamos llegar al sector. Parecía claro que no íbamos a poder escalar, pero milagrosamente la lluvia paró y la niebla poco a poco se fue abriendo.
Carlos con vestuario veraniego
Algo de fanatismo...

La primera imagen del sector es curiosa, ya que queda totalmente como dentro de un cráter y con las paredes a su alrededor. Nos dirigimos hacia el sector "Escola" donde teníamos las vías que queríamos conocer:
El Corral de Vallsabuc
Vías del sector Escola
¿Restos de cuerda de los primeros ascensionistas...?

La más fácil (Edina-IV+) estaba con su inicio algo húmedo, por eso preferimos iniciar con Cara cremada, bonito Vº que desde abajo parece más fácil de lo que en realidad es, ero la abundancia de seguros hace que te puedas atrever aunque esté algo húmeda la pared.
Xavi en Currandes
Carlos en Per Nassost

Acabamos haciendo las siete vías del sector (incluso con algún pequeño amago de sol), entra las que hay que destacar los dos V+ (Valsabuc y Per Nassost), donde hay que esforzarse...

Nos pasamos al sector de la Cara Est y cuando íbamos a iniciar la vía Sol un trueno nos alertó de lo que se aproximaba. Ya eran casi las16h y al menos nos había dejado conocer este bonito rincón del Berguedà. 

Llegamos al coche (persistían los 12º) y ya se veía el gran palomo anunciado, pero nos marchamos contentos con la actividad realizada, teniendo en cuenta los condicionantes climáticos...