domingo, 12 de septiembre de 2010

Pateando por los valles de Ansó y Echo

Después de la escapada ‘dolomítica’ y arrastrando dos semanas una ¿gripe/bronquitis/…?, que sospecho me traspasó el amigo Fernando en Italia, me quedaba una semana libre y con compañero para poder hacer actividad (Jordi).

Acabamos decidiendo de ir a hacer algún ‘picacho’ por el Pirineo, pero sin llevar nada de material de escalada. Entonces recordé que había visto hace tiempo un programa en TV3 de la serie “Els Pirineus des de l’aire” en el que vi por primera vez unas imágenes de una montaña singular: el Castillo d’Acher, con una forma de fortaleza calcárea con un valle suspendido en su parte superior, totalmente resquebrajado. Sin saber ni donde estaba, al empezar a buscar información, resultó que se ubica en la zona de los valles de Ansó y Echo y próximo a otros picos que hacía tiempo que tenía ganas de visitar (Mesa de los Tres Reyes, Bisaurín,…). Casualmente la tercera semana de agosto la ‘Agrupa’ montaba un campamento en el camping de Zuriza, buen lugar para tener la base para esos valles. Con mis problemas de salud me fue imposible acudir en las fechas citadas, así que no dudé en proponer a Jordi para ir allí y de paso traerme información sobre las numerosas vías de escalada que se están abriendo en las cercanías de Zuriza.
Pintorescas agujas en la carretera de Echo a Ansó

El lunes 30 para allí que nos dirijimos y por ir de ‘sobrados’ y llevar un mapa de carreteras un poco antiguo, accedimos a Ansó desde Berdún, por una carretera que actualmente está bastante deteriorada, sin saber que lo que hay que hacer es ir desde Puente la Reina de Jaca a Echo y desde allí por una buena carretera, aunque con curvas y un tramo de fuerte subida, acceder a Ansó. Desde allí seguir todo el valle y accederemos a Zuriza.

En Zuriza se puede optar, según la economía de cada cual, por ir de camping, o de albergue en literas en una sala común, o de habitación con lavabo y baño compartido, o ya para los más potentados habitación con baño completo o bungalows. Como no, también está la posibilidad de ir de vivac…

Nosotros esta vez optamos por ir de albergue en literas (12€/día), con lo que teníamos la comodidad de dormir ‘secos’ si el clima empeoraba y la siempre agradecida ducha al final de la jornada.

El martes como primer día de actividad optamos por la Mesa de los Tres Reyes (ó Hiru Erregen Mahaia) de 2.448m célebre por ser el vértice en el que confluían los antiguos reinos de Navarra, Aragón y Bearne, accediendo para ello por su ruta más transitada desde el refugio de Linza (1.345m).
Refugio de Linza

El camino está señalizado en los puntos en los que puede haber dudas, con letreros metálicos (creo que 3 en todo el recorrido), encontrando así mismo numerosas ‘fitas’ (hitos) que nos conducen hacia la cima. En el mapa dela Editorial Alpina le marca 3h 30’ de ascensión. Sin correr en demasía en 3h 15’ se llega a la cima. Lo único del camino a reseñar es que al llegar al collado de Linza (1.935m) debes bajar a la Foya de la Solana, perdiendo 100/150m de desnivel, pasando junto a una cabaña/refugio y empezando ya una considerable subida en diagonal hasta alcanzar la cresta occidental, donde se deberá efectuar algún paso de IIº, para acceder a la cima.
Peña Ezkaurre desde el Collado de Linza
El cartel indica exactamente donde están los picos...
Después de la bajada, venía la inevitable subida
Detalle de la cima de la Mesa de los Tres Reyes
Petrechema y Ansabère desde la cima
Midi d'Ossau desde la cima
Panorámica de la cima desde su vertiente norte

La panorámica merece la pena: en la cercanía, la impresionante Ag. d’Ansabère y el Petrechema. Un poco más alejados el Bisaurín, Midi d’Ossau, Castillo d’Acher, etc. En la cima existe la reproducción de un castillo y un poco ya desvencijada una figura de San Francisco de Javier. Nos cruzamos con unas 10/15 personas en todo el día. A mencionar que en las cercanías del refugio de Linza, existen unas vías de escalada deportiva (creo que entre 10/20 y de una dificultad entre el IVº y el 6b), en una placa de canalizos con una roca excepcional. Las reseñas las podéis encontrar en el camping y parece una buena alternativa para pasar un buen rato en ellas, dado su equipamiento (parabolts), su cómodo acceso y el ambiente en que están ubicadas.
El Castillo d'Acher

El segundo día pasamos a la vertiente de Echo y desde la Selva de Oza accedimos al Castillo d’Acher de 2.384m. El camino por el que nos decidimos inicia en el puente de Oza (1.123m), pareciendo que tenemos encima mismo el pico y sin prácticamente descanso asciende duramente hasta el refugio de Lo Castillo d’Acher (1.735m).
Refugio de Lo Castillo d’Acher

A partir de aquí se suaviza y subiendo en diagonal hacia la derecha hasta llegar al margen de una amplia franja rojiza momento en el que horizontalmente nos desplazaremos hacia la izquierda, en busca de la brecha que permite acceder a la fabulosa zona superior del pico.
Buscando la brecha que permite 'asaltar' el castillo

De ahí sólo queda recorrer los 1000m aproximadamente que separan dicha brecha del punto más alto del Castillo, la Punta Norte. Jordi se resintió de antiguas ‘heridas de guerra’ y me esperó en la base de la mencionada franja rojiza. Mi sorpresa fue que en la parte superior me encontré con una pareja de canadienses, de Quebec, que me comentaban lo afortunados que éramos en este país de tener unas montañas como los Pirineos…, lo cual teniendo en cuenta su procedencia me sorprendió bastante. En este caso la Ed. Alpina marca 3h 45’ de ascensión, que se pueden reducir en 30’.
Punta Norte desde la brecha

Como el día anterior la panorámica es genial, bajo el próximo Bisaurín se pueden contemplar otras perspectivas de la misma zona. Aquella misma tarde cayó una buena tormenta que presagiaba cambio de tiempo.
Bisaurín
Foto que me hicieron la pareja de canadienses en la cima

Al levantarnos con un día bastante tapado, decidimos hacer algo de turismo automovilístico. Desde Zuriza pasamos a Navarra y subimos hacia Belagua, donde contemplé entristecido el estado en que ha quedado el antiguo refugio, que en su época era de lo ‘mejorcito’ de la zona y que actualmente está en un estado de abandono que no creo que tarde mucho en provocar su destrucción.
Belagua

Saltamos por el Col de la Pierre de Saint Martin y nos dimos un ‘garbeo’ por la vertiente francesa. De nuevo en la parte navarra subimos hacia el Port de Larrau, al pie del pico Orhi, primer pico que supera los 2.000m en los Pirineos en su vertiente occidental, que junto a Mariano y Jordi ascendimos hace unos cuantos años. Allí nos encontramos con un grupo de ciclistas catalanes que habían subido por la carretera. 
Orhi

Nos fuimos a comer a Isaba, con un tiempo que ya empezaba a mejorar y por la tarde de regreso a Zuriza ya vimos que al día siguiente tendríamos buen tiempo.

Optamos para el jueves ascender a la Peña Ezkaurre de 2.045m, pero en lugar de salir desde el Puerto de Arguibiela (1.290m), salimos desde el propio camping de Zuriza. Tenía ganas de conocer el descenso, ya que para próximas visitas para escalar alguna de las vías que se han abierto en sus paredes, al menos ya conocería su descenso. Existe un espolón en su pared Este de cerca de 1.000m de recorrido.
El espolón Este de la Peña Ezkaurre inicia en la parte inferior del centro de la foto

El inicio, una vez llegados al mencionado collado de Arguibiela, el camino inicia unos metros antes, donde había un letrero que algún ‘Atila’ ya se ha encargado de hacer desaparecer, y va bordeando la punta Abizondo. A los 20’ encontramos un camino marcado con ‘fitas’ que nace hacia la izquierda y que sirve para acceder al citado espolón Este. La normal sigue ahora por fuertes pendientes hasta salir del bosque, donde ya se alcanza la arista que por la vertiente norte ya nos conduce hasta la cima. 
Jordi saliendo del bosque hacia la parte final de la arista norte
Castillo d'Acher y Bisaurín desde la cima de la Peña Ezkaurre

Allí nos encontramos a una pareja de Zarautz que nos invitaron a asomarnos a la punta del espolón. La panorámica impresionante sobre Zuriza y las paredes de Espelunga y el Pilar de Ansó. También pudimos disfrutar de la compañía de un nutrido grupo de buitres que nos deleitaron con sus vuelos, muy cercanos y me hicieron recordar los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente sobre el tema. La ascensión que se puede completar en 2h de ascensión, merece la pena.
Tramo final del espolón este y Zuriza al fondo del valle
Pared de Espelunga

El sábado siguiendo el ritmo nos decantamos por el Bisaurín de 2.670m, optando por acceder desde el refugio de Lizara (1.508m): 

El camino inicia siguiendo el GR-11, por una de las pistas de esquí de fondo, donde al finalizar seguiremos subiendo hasta el Colláu de lo Foratón (2.016m), donde abandonaremos el GR y seguiremos por fuerte pendiente, primero herbosa y luego pedregosa, llegando a la cima en 3h 15’, media hora menos de lo que marcaba el plano de la Ed, Alpina. 
Tramo del GR-11
Jordi en el tramo final

La cima bastante concurrida, sobre todo de alpinistas euskeras. Panorámicas desde la cima:
Castillo d'Acher

El domingo que ya debíamos volver, lo aprovechamos para ‘ensigalarnos’ desde las proximidades del refugio de la Mina (1.235m) hacia el valle de Ancherito, llegando, por equivocación, hasta la cabaña sita en el Barcal d’Ancherito (1.750m.) desde la que pudimos ver alguna ‘tapia’ con posibilidades…

En resumen ha sido una buena semana, que se inició algo improvisadamente, pero que acabó cumpliendo sobradamente nuestras expectativas.