Después de varios días sin escalar, entre mal tiempo y diversas obligaciones, puesto en contacto con Eduard, que ya estaba algo estresado de estar en Barna, acordamos de salir y al menos ir a almorzar si el tiempo, que no estaba del todos claro, no nos permitiera nada más.
Propuso Eduard de subir a 'Malanyeu' y escalar algo en la Paret del Devessó, pero como casi siempre, no se miró ninguna reseña. El viernes subimos directamente a Berga y paramos a almorzar en Suca lo pa, y al llegar día bastante gris, aunque no hacía frío. Las previsiones daban margen como para poder escalar sin riesgo de lluvia, pero tal como estamos últimamente, esto puede variar en pocas horas.
Con los cafés ya tocó empezar a plantear donde ir y removiendo reseñas recordé una vía que sólo había escalado en una ocasión, con Jordi Font y Xacó: 'Vía dels Cués'.
Otra motivo que nos animó a volver a esta vía era que el año pasado al dejarnos inesperada el infatigable Toni Alarcón, Joan Baraldés se dedico a restaurar diversas vías que había abierto junto a él, en algunos casos como el de esta vía, cambiando o añadiendo cordinos de arbustos y puentes de roca o añadiendo algún clavo en la 'Via dels Culés'. Como Eduard no la había escalado, ya le pareció bien.
Subimos hacia Malanyeu y vimos que sólo había un par de furgonetas, así que no encontraríamos a mucha gente. El Pedraforca y Cadí bien cargados de nieve. Con las últimas lluvias todos los riachuelos está a tope de agua y alguno de los puntos que habitualmente ni se ve agua al ir filtrada por debajo, en esta ocasión tocó cruzar saltando de piedra en piedra. También nos sorprendió que vimos el tramo que fuimos siguiendo por el PR que estaba señalizado por una carrera de montaña a celebrar el fin de semana:
El Pedraforca asomando entre las nubes
Agua por todos lados
Llegamos al pie de vía de la '
Aina' y con ciertas dudas marchamos hacia la izquierda reconociendo diversas vías como '
Malalts de roca' y '
Tarannà doméstic' y la siguiente ya vimos bien rotulado junto al camino que va recorriendo la base de la pared, nuestro objetivo, aunque es mejor subir unos metros y asegurar desde una repisa en la vertical del primer bolts de la vía
El nombre ya indica por dónde empieza
Oímos a una cordada que estaban en el segundo largo de alguna de las vías de más a la derecha que la nuestra, aunque no llegamos a ver donde estaban. Desplegamos cuerdas y acabamos por distribuirnos los largos, de manera que para Eduard serían los impares y para mi los pares.
Detalle del primer largo
Eduard en el primer largo
El largo inicia por un resalte vertical sobre el cual está el primer bolt, bien visible desde el inicio, y su superación (V) en el que hay que prestar atención a la roca. Se sigue por un trozo más tumbado y sorteando algo de vegetación localizando un trozo de cuerda en uno de los arbustos y entonces hay que ir algo en diagonal a la derecha hasta encontrar el segundo bolt que protege un técnico paso de V+. Después sorteando vegetación y en diagonal a la izquierda pudiendo lazar algún de los arbustos y se llega a un tramo de placa en buena roca (V) donde es mejor colocar algún flotante y ya se alcanza en una cómoda repisa un bolt que es que sirve, a los 35 metros, para montar la R1 reforzando con alguno de los arbustos colindantes. El tiempo seguía encapotado y siempre estás con la duda de si acabaría lloviendo, aunque afortunadamente no fue el caso. Recuperé el largo reconociendo que tuvo Eduard buena intuición para ir encontrando el recorrido.
Detalle del segundo largo
El segundo largo inicia con un largo flanqueo hacia la derecha hacia un gran arbusto del que cuelga un visible trozo de cuerda. optando por colocar un Allien rojo para pasar una cuerda por cada uno de ellos para evitar rozamiento de cuerdas. Se sigue en la vertical alcanzando una placa de excelente roca en la que asoma en la parte superior un trozo de cuerda en un puente de roca (IV/IV+) y desde el que se sale en diagonal a la izquierda para alcanzar una buena plataforma de árboles en la que se puede elegir cual utilizar para montar la R2 a los 25 metros. En mi caso, para no estar en la vertical del siguiente largo, opté por montarla un par de metros a la derecha en lugar del árbol con un trozo de cuerda en su base que parece ser el más indicado para la reunión y con un gran bloque encajado entre sus diversos troncos.
Xavi en el segundo largo
Detalle del tercer largo
Recuperó el largo Eduard sin problemas y ya vio claro el inicio del largo con un primer resalte atlético con un par de puentes de roca lazados con cordinos en una fisura. La duda vino que después hay unos metros que se debe sortear vegetación marchando algo a la izquierda y entonces ya se alcanza el diedro, que tenía algún tramo mojado y con un par de cordinos marcando el recorrido (V). Se sale en diagonal a la derecha con un trozo de boj lazado con otro cordino y con precaución por la tierra se alcanza a los 25 metros un gran árbol lazado con un par de trozos de cuerda donde montar la R3.
Eduard iniciando el tercer largo
Xavi entrando a la R3
Detalle de la parte final de la vía
Al recuperar el largo la primera labor a realizar fue limpiar de algo de barro en los pies de gato al cruzar la repisa de entrada a la reunión, Entre medio de la vegetación ya se visualiza un gran puente de roca lazado con cordinos y en un tramo vertical y exigente (V/V+ se va siguiendo hacia lo que en la reseña marca como un segundo puente de roca, pero ahora se ha ubicado un clavo pintado de verde algo por encima y a la izquierda de dicho puente de roca y su superación es el tramo más difícil. Después se tumba algo y mirando hacia la cresta cimera se ve un bolt que marca la ubicación de la R4 a la que se puede alcanzar por diversos lugares con dificultad de IV+/V finalmente se alcanza dicho bolt y por encima hay un arbusto lazado con un trozo de cuerda y que sirve para reforzar junto al bolt la R4 a los 25 metros.
Xavi en el cuarto largo
R4
Eduard en el cuarto largo
Mientras recuperaba el largo Eduard, el sol parecí que empezaba a ganar la batalla y después de haber escalado toda la vía con muchas nubes, el resto del día ya fue de clásico día primaveral. Salimos de la cresta y decidimos cambiarnos de calzado y plegar cuerdas y nos reimos un rato al ver que sin haberse dado cuenta Eduard llevaba unos calcetines acorde con la vía y con el escudo del Barça.. Cometimos el error de ir demasiado por detrás de la cresta cimera y pasando de largo la R3 de la Aina y lo más arriesgado del día fue encontrarla.
Eduard con los calcetines del Barça
Buscando el mejor recorrido para llegar a la R3 de la Aina
R3 de la Aina
Aunque al parecer se puede optar por realizar un primer rápel largo para bajar hasta la R1, viendo la vegetación que hay tan exuberante, optamos por bajar en tres rápeles y la verdad es que no nos dio problemas. Ahora todas las reuniones disponen de cadena y mosquetón de seguridad debidamente sellado donde poder pasar cuerdas para rapelar.
En el tercer rápel
Ya a pie de vía el sol apretaba, aunque como es clásico primaveral, cuando soplaba algo de aire, no era caliente ni mucho menos.
A pie de vía contentos de poder volver a ver el sol
Ya recogimos todo y volvimos hacia Malanyeu por el mismo camino que tomamos para el acceso y volviendo a gozar de las buenas panorámicas.
De vuelta a Malanyeu ahora si con buenas panorámicas del Pedraforca y Cadí
Ya no nos entretuvimos más y directos de nuevo a Suca lo pa, en Berga para darnos un buen homenaje. Evidentemente surgió el tema de la vía, que tiene su gracia al tener en sus casi 100 metros ´solo 4 bolts, de los cuales dos son en reuniones. Pensamos que el calvo que se ha añadido en el cuarto largo es interesante al estar en el punto más difícil del mismo. En resumen contentos con la actividad después de haber estado unos cuantos días sin escalar.