miércoles, 16 de septiembre de 2020

Compartiendo buenos momentos en Infidel (Cara de Mico) y 'K' al Coll Roig

Este sábado quedamos inicialmente con Montse, con la que no compartimos cuerda desde el año pasado, para escalar algo relajado por Gorros y propuso una de Guillem Arias que yo solo había escalado en una ocasión: 'Infidel' a la Cara de Mico , con mi tocayo Xavi J. y Carlos F. al poco de su apertura. 

Quedamos en Monistrol para hacer un café y acabar de concretar la logística y me dieron la pequeña sorpresa del día al ver que también apareció 'Judit' con la que si que hacia mucho que ni compartíamos cuerda, ni nos veíamos. Casualmente mientras la esperábamos el facebook me recordó que era el día de su aniversario y al poco rato apareció ella.


Aceptaron realizar la aproximación 'cómoda' por el funicular de Sant Joan y con el tema de alargar la conversación con los cafés, acabamos subiendo hacia las 11h. Subimos los tres con la furgo de Judit y me dejaron casi a la entrada del recinto con todo el material, pero con las prisas después me día cuenta que me había dejado en la furgo varias cosas, como la gorra de sol y las gafas con las que habitualmente escalo que llevan el correspondiente cordino para evitar en una posible caída que vayan al suelo. Enseguida me vino a la cabeza las historias de algún escalador que tras volar y quedar suspendido en el vacío, había tenido que remontar con prusics utilizando los cordones de los pies de gato y pensé en la solución de utilizar uno de los cordones de las trekings para llevar las gafas atadas. 

Cuando llegamos casi a pie de vía nos cruzamos con una cordada, que últimamente nos encontramos en bastantes sitios, y nos avisaron que en el primer largo había una cordada de tres que iban algo lentos. Con las dudas llegamos a pie de vía y ya vimos que al ir 3 y no empezar a escalar el tercero hasta que llegó el segundo a la R-1, la progresión era bastante lenta, pero la verdad es que aprovechamos para picar algo y ya en todo el resto de la vía no nos ocasionaron ningún retraso.

Como Montse actualmente está más fuerte, acordamos que empezaría yo escalando los dos primeros largos y ella escalaría los dos restantes, mientras Judit ponía mala cara al ver que la vía que pensaba era de III/IV (eso le 'vendió' Montse...), ya tenía un primer paso nada fácil nada más comenzar. De todas maneras le animamos y al poder escalar en todo momento con alguien cercano a ella se calmó algo.

La verdad es que el inicio de la vía, al tener el gran bloque por debajo, hace que aún siendo fácil, mejor no patinar, ya que las consecuencias no serían nada buenas. Una vez chapado el primer parabolt, el tramo de los primeros 3 parabolts puede que sea V y después ya va tumbándose y bajando la dificultad (IV+/IV/III), hasta llegar a los 35 metros a la R-1 de dos parabolts sin argollas en una cómoda repisa. En el largo encontraremos unos 11 parabolts.

La cordada que nos precedía en la R-2
Preparando para recuperar desde R-1
Y la cordada que nos precedía en el tercer largo


Y las compis recuperando el primer largo

Tal como llegaron, recogí el material y proseguí con el segundo largo que progresa por unas placas tumbadas (III) en diagonal a la izquierda, hasta llegar a un tramo con un resalte algo más vertical (IV-) que ya permite alcanzar a los 25 metros  la R-2, también de dos parabolts en una cómoda repisa, habiendo encontrado unos 6/7 parabolts. Cuando comienzo a recuperar cuerdas Montse se da cuenta que se había dejado la mochila a pie de vía, así que rápido tocó improvisar y al ver que los dos largos sumaban 60 metros, ya quedó clara la maniobra, descendiendo a Montse hasta pie de vía y luego volver a asegurar para que volviera a escalar el primer largo y a partir de ahí subirían las dos nuevamente a la par. Dentro de todo, la maniobra la hicimos bastante rápida.

Montse entrando a la R-1, después de recoger la mochila


Y recuperando el segundo largo

Tal como habíamos acordado, cambiamos cuerdas para que siguiera Montse con el tercer largo, iniciando en la vertical de la R-2 con un tramo de IV-, para luego seguir algo hacia la izquierda para llegar a un resalte vertical con buen canto (IV), encontrando un doble parabolt que puede dar confusión al parecer una reunión, justo antes de entrar en un último tramo más tumbado (III) que permite alcanzar a los 25 metros la R-3, bajo un gran desplome y de igual características a las anteriores y en una cómoda repisa. En el largo además del doble parabolt hay otros 5 parabolts.



En el tercer largo

El cuarto largo es la 'guinda' de la vía, iniciando con un flanqueo horizontal hacia la izquierda bajo el desplome para llegar a un diedro con apariencia algo cutre al ver su roca sobre todo en su margen izquierdo, aunque después no lo es tanto. El primer tramo del diedro, según que reseñas marca V+ ó 6a, pero dada la cercanía de las chapas, se puede trampear convenientemente. Se sigue algo por la derecha  (V) para luego ir perdiendo dificultad y verticalidad  (IV/III) hasta llegar a un último resalte que se puede escalar en diedro / chimenea y sobre la cual ya se encuentra la R-4 a los 30 metros. Reunión de 3 parabolts, dos de ellos unidos con cadena y argolla para luego rapelar. En el largo un total de 12 parabolts. Al llegar Montse aún coincidió con el último componente de la cordada precedente, que curiosamente era el que al parecer tenía menos nociones de como efectuar el rápel.

En el cuarto largo

Le tocó el turno a Judit, que no lo veía nada claro, y con algún alargo que había dejado Montse y asesorándole por debajo acabó sin mayor problema la vía. 


Judit superando el cuarto largo

Con un corto rápel de unos 20 metros ya se llega a una repisa donde ya recogemos material y emprendemos el regreso. 

En el corto rápel

Tal como llegamos a la cima, como había ganas de quitarse los pies de gato, no tuvimos ni ocasión para la tradicional foto de la cima, así que esta vez la hicimos antes de bajar hacia el camino de regreso a Sant Joan.

Foto cima...

Como toca en estos casos, fuimos a darnos un buen homenaje a Monistrol y aprovechamos para ponernos al día de nuestras vidas y plantear algún posible futuro plan.


La mejor forma de acabar la jornada...

Para el domingo habíamos quedado con Jordi C. de escalar algo juntos, aunque en esta ocasión Assumpció, con algún pequeño problema que le impedía escalar, sólo nos acompañaría para hacernos alguna foto, o mejor dicho 'fotaza'. Jordi me propuso escalar en el Coll Roig, que últimamente se ha puesto de moda, y en concreto la vía 'K' que casualmente fue abierta por nuestro compañero de la SEAM-AEC Gustavo Mañez en 1997 y que recientemente fue restaurada por Santi Sanz.

Reseña original

Acordamos tomar algo por Ripoll como punto de encuentro, para luego subir con su coche, que es más alto que el mío, para poder llegar sin problemas al Coll Roig. En la subida vimos un par de tramos que lo mejor es pasarlos solo con el conductor, pero que con cuidado pasas hasta con un coche no tan alto.

El aparcamiento estaba bastante concurrido de gente que había pasado el puente con la furgo allí y algún que otro boletaira.  De escaladores sólo había una cordada de 3 que se estaban equipando para ir a 'Malalts de Roca',  que creo fue la última vía que escalé en esta escuela (antes de ser renovada por Santi Sanz) con Xacó. 

Panorámica desde el aparcamiento

Aproximación relativamente corta y que Jordi la tenía bastante controlada, ya que recientemente escalaron con Assumpció 'Tardor Calenta'. Al llegar a pie de vía viendo el tema nos repartimos los largos de la forma más coherente: para Jordi las impares y para mi la segunda. La temperatura aún haciendo un día bastante soleado, era bastante llevadera gracias a las ráfagas de viento que soplaban de tanto en tanto.

Los tres primeros metros de la vía, si se hacen recto y eres de una estatura 'estándar', casi se puede decir que es lo más duro de la vía, pero no es obligado continuando mantenido (IV+) hasta un pequeño desplome que después de superar se pasa a un pequeño tramo de placa tumbada (IV/IV+) antes de alcanzar una zona desplomada en la que a su derecha se ven los parabolts de la Tardor Calenta. Aquí es interesante colocar algún flotante hasta alcanzar un parabolt a la salida del desplome. Después un tramos de placas tumbadas (III) que nos permiten alcanzar un último desplome que una vez superado permite alcanzar la R-1 de dos parabolts a los 50 metros, habiendo encontrado en el recorrido unos 9/10 parabolts. Personalmente este último paso fue el que más se me atragantó al tener que hacer una superación con buen canto pero en la que hay que elevar bastante el pie izquierdo. 







En el primer largo de K y nuestra reportera...

Tal como llego a la R-1 sigo hacia la derecha por el filo de la cresta encontrando primero la R-1 de Tardor Calenta y luego ya bajando a una zona de bosque, por donde va el camino de bajada y montando la R-1 bis de algunos de los buenos árboles, que además nos dan una buena protección del sol.



En el cambio de reunión


Tal como acaba Jordi el cambio de reunión, inicio el segundo largo por una sucesión de placas en marcada diagonal hacia la izquierda (IV) que aparentemente son lisas, pero que a medida que se va ascendiendo se van encontrando los agujeros suficientes para ir progresando hacia un alejado parabolt. Paso técnico para llegar al mismo (IV+), siguiendo por la vertical del mismo  con parecida dificultad y después de un pequeño resalte nos podemos desplazar algo más a la izquierda (III), pudiendo equipar al gusto y luego ya por terreno más tumbado y entre la vegetación y en ligera diagonal a la derecha (III/II) y alcanzaremos una R-2 'fabricada' para estar cómodos a los 25 metros y de dos parabolts.








En el segundo largo
Desde la R-2 panorámica del tramo final de Malalts de Roca

Y tal como llega Jordi enlaza con el último largo toda una interesante placa que se inicia en diagonal a la izquierda hacia una fisura en la que se puede colocar flotantes al gusto y después ya se toma la placa llena de puentes de roca que se pueden ir equipando según se quiera. En el último tramo hay un paso que parece más difícil de los que en realidad es, y ya finalmente se llega a la R-3 a los 35 metros, de dos parabolts, en una cómoda repisa.







En el tercer largo

Tal como llego a la R-3, como Jordi conocía la salida, fue hacia la R-3 de la Tardor Calenta y de ahí ya alcanzó el inicio del camino de descenso, donde ya recogimos material y emprendimos el descenso para reencontrarnos con Assumpció.

Panorámica del tercer largo de Tardor Calenta
R-3 Tardor Calenta
Y recoger material y emprender el descenso...

En el camino de descenso volvemos a pasar por la R-1bis y sin más problemas llegamos al aparcamiento desde donde pudimos hacer las últimas fotos del día.

Foto de la cordada...
...y el 'company' con la reportera...

Fuimos nuevamente a Ripoll donde pudimos darnos un cumplido homenaje y hablamos de la escalada realizada que nos dejó bien satisfechos y plantear algún posible futuro plan.

En resumen un buen par de días de actividad compartida en buena compañía, que verdaderamente es lo importante...















lunes, 7 de septiembre de 2020

Serrat dels Tudons: Ping-pong + Raó de Ser

Después de una semana algo ajetreada al decirme Jordi F. que podíamos escalar algo por Montserrat el sábado, la verdad es que no sabía ni que opción proponer, hasta que viendo información del infatigable Guillem Arias me sorprendió que era una zona que verdaderamente ni sabía donde ubicar exactamente:


Si no había problemas podríamos escalar tanto la Ping-Pong, como después la Raó de ser. Lo que leí ya me puso en antecedentes de que aunque la aproximación no era muy larga, el tramo final para llegar alcanzar el pie de vía dela Ping-Pong podía ser toda una aventura, como así fue. El clima anunciado era de que no haría demasiada calor, aunque después apretó algo...

Optamos por efectuar la aproximación desde Vinya Nova, pudiendo de esa manera quedar el coche más escondido del sol y después seguir la pista que va hacia Can Jorba para luego seguir por el Camí dels Francesos.

Detalle de ubicación aproximada de las vías

Aunque las fotos de Guillem puedan parecer que es puro trámite el llegar a pie de vía, nos costó lo suyo y hasta que no vimos, primero los parabolts de la Via 350, que ni sabíamos de su existencia, al solo llevar la reseña de Guillem, y enseguida vimos que el desplome no parecía coincidir con la entrada de la Ping-Pong y después de un rato mirando la foto dedujimos que era más a la izquierda. El pie de vía no es nada acogedor: tierra suelta, 'aritjols', y roca a controlar y una flecha clásica de las vías de los Germans Masó.



Montamos como buenamente pudimos una improvisada R-0, ya que el primer parabolt está algo elevado y una caída podría tener malas consecuencias. Entrada muy fina que aunque marcada de V, bien podría acercarse mucho a V+, que Jordi se ofrece a escalar. Una vez chapado, al menos puedes respirar ya que si te vas, al menos, no vas al suelo. El segundo parabolt está a un par de metros y la dificultad se mantiene en la misma tónica. A partir de ahí aún sigue un tramo vertical encontrando un tercer parabolt algo más distante, pero a medida que se va ascendiendo va bajando la verticalidad y la dificultad, encontrando otro par de resaltes con otro par de parabolts. Aquí la roca en algún tramo hay que vigilar, llegando finalmente a la cima de una especie de aguja (Punta Luichy) donde poder utilizar un buen árbol para montar la R-1, a la sombra, a los 30 metros.

Panorámica del primer largo desde pie de Vía 350
La flecha señala el camino a seguir....
En los primeros 'intensos' metros de la Ping-Pong...
Asegurando desde la improvisada R-0

...y un buen árbol para la R-1...

Viendo el carácter de la vía se ofreció nuevamente Jordi para acabar la vía, lo cual agradecí en mi estado actual. El inicio del segundo largo es en diagonal a la izquierda, algo delicado por la roca,  hasta que se llega a la base de la siguiente aguja donde se puede colocar un flotante pequeño para proteger nuevamente la posible caída antes de llegar al primer elevado parabolt (II/III/IV/IV+), siguiendo un tramo vertical de 'V del bueno', después del cual nuevamente decrece la verticalidad, la dificultad y la calidad de la roca, encontrando otro par de parabolts antes de salir a una especie de rampa donde poder montar la R-2 a los 20 metros en alguno de los 'arbolitos' que hay.


En el segundo largo de Ping-Pong


Mirando hacia arriba ya vemos claramente la aproximación para llegar a la Raó de Ser y decidimos seguir hasta sus proximidades donde vemos una gran sombra para poder hacer un pequeño descanso y picar algo y visualizar la vía, que en este caso es bastante clara su ubicación.

Reseña original de la 'Guía dels Germans Masó' (buena información en el blog de Jaume)

Viendo la distancia del primer seguro (un clavo), aunque la dificultad no sea aparentemente elevada, sigue Jordi escalando, con un primer tramo en paralelo a la fisura donde se pueden colocar flotantes al gusto y donde va aumentando la dificultad hasta llegar al mencionado clavo (IV / IV+ /V). En la vertical se ve un espit y lo suyo es después de lazar un pequeño pino si se utiliza una lastra que hay por encima del mismo y a su derecha se alcanza con mayor comodidad dicho espit. Este tramo si no se toca nada es V+ 'fuerte', pero no es obligado. Después sigue un buen tramo vertical de roca excelente y bastante fino, en el que nuevamente al ir ganando altura va bajando la dificultad (V+/V/IV+),llegando a los 30 metros a la R-1 de dos espits en una cómoda repisa, encontrando en el largo un total de 5 espits además del clavo inicial.





En el primer largo de Raó de Ser

Como aparentemente el segundo largo parecía sin mucho compromiso, me animé a seguir. Se trata de ir flanqueando hacia la derecha hacia un gran puente de roca con un cordino lazado, pudiendo antes lazar una sabina (IV) y con tramo algo más difícil (IV+) se alcanza el mencionado puente de roca, desde el que se visualiza un clavo un par de metros más a la derecha. Aquí hay que vigilar ya que hay un espit que no se ve y si se pretende bajar desde el clavo directamente a la canal, puede ser un problema, sobre todos después para el que va de segundo. Paso de V+, que afortunadamente no es obligado y ya se cruza al otro lado de una canal y con un tramo de III/IV se alcanza a los 18 metros una sabina en en suelo para montar la R-2, algo precario el tema, aunque al parecer algo se puede colocar si te esfuerzas.






En el segundo largo de Raó de Ser

Sigue Jordi con el tercer largo con un tramo de buena roca y abundantes presas (IV) en paralelo a la gran fisura, hasta llegar a un espit desde el cual hay que abandonar dicha fisura para superar un desplome hacia la izquierda con buen canto y protegido con un clavo. Verdaderamente es más asequible de lo que aparenta inicialmente. Después se sigue en diagonal a la izquierda pudiendo colocar algún flotante y encontrando otro clavo. A partir de aquí la roca se vuelve más delicada y saliendo a la arista cimera ya se sigue (III) hasta encontrar en dicha arista algún árbol para poder montar la R-3 a los 25 metros. 

En el tercer largo de Raó de Ser
Desde la cima buena panorámica de la Miranda y Agulla de Can Jorba
Y por encima nuestro alguien nos sobrevolaba...

Desde la cima hay que seguir por debajo de la arista y llegar a los 15 metros a un gran pino con un par de trozos de cuerda unidos con una argolla y un maillón y con un rápel de 30 metros se llega a la base de la pared.

Desde el rápel donde se efectúa el rápel

Si se escala o ya se ha escalado en otro día únicamente Raó de Ser, la aproximación ya nos sirve para conocer por donde hay que bajar, pero si se hace la aproximación para escalar las otras posibles vías, luego el descenso no es tan evidente como aparenta la foto que colgó Guillem:




Llegar al Camí dels Francesos nos costó una dura batalla con 'aritjols' y con el sol apretando. Cuando llegamos pudimos respirar y ya sin más problemas bajar nuevamente a la Vinya Nova. Como era de esperar acabamos la jornada en Cal Anna, recuperando líquidos y dándonos un buen homenaje.

En casa ya más tranquilamente pude ver otras escaladas de la misma zona, como son:

Detalle de ubicación de las diferentes rocas del Serrat dels Tudons

En resumen una jornada de esas que la escalada en si sólo fue una pequeña parte de la 'aventura', con aproximación y descenso a tener muy en cuenta...