jueves, 27 de junio de 2013

'Revetlla' en el Ariège: Auzat-Calamès-Roche Ronde

Cuando Jordi C. me comentó la posibilidad de ir para Sant Joan al 'Ariège', rápido le dije que sí y propusimos lanzar la propuesta al resto de la SEAM, a pesar de que posteriormente no hubo la respuesta esperada. En cambio el jueves a la tarde recibo un mensaje de Anna C. comentando que iba a subir también al Ariège con una amiga, que también se llama Anna y reside en el Alt Urgell.

Como estamos en época de crisis decidimos que ya que íbamos al mismo sitio, mejor subir en un sólo coche, así que con Jordi, Assumpció, Anna y Xavi llenamos un coche para salir el sábado por la mañana, y finalmente la otra Anna encontró compañeras de viaje (Mireia y Sandra) que subirían el sábado a la noche, encontrándonos todos en el camping municipal de Auzat: 'La Vernière', lugar que solemos utilizar de campo base cuando nos escapamos por la zona. El pronóstico del tiempo era muy variable y no se veía claro lo que podría pasar.

Al mediodía ya estábamos en el camping instalándonos y aprovechamos toda la tarde para escalar en la escuela que hay junto a la población. El tiempo era inmejorable, con sol, pero sin apretar...

Nos dirigimos al sector central de la Falaise Ecole:
Buenas reseñas en: 'Cafma'

Esta escuela de roca granítica súper compacta dispone de más de 200 vías en 5 sectores y de todo tipo de dificultad entre el IIIº y el 8a. Su equipamiento en el sector Ecole es excelente, a base parabolts (casi todos Fixe) o anclajes químicos, con numerosas reuniones que nos permiten elegir la longitud que queremos escalar, en función de la cuerda que llevemos. En fines de semana es habitual encontrar cursillos en las vías más fáciles. como nos pasó a nosotros, pero la cantidad de vías existentes permite casi siempre que no haya problemas para poder escalar.

Estuvimos en las clásicas: Salamatoupko (bonito 4c), Clin d'oeil (5c+/6a, con seguros 'alegres'), Vuki (otro 4c esta vez con la entrada algo húmeda), La Fèlure (bonito 5b+), todas estas de 16m. Luego para redondear la tarde: Le Monge (5b de 36m muy bien asegurada y homogénea) y para rematar la clásica que daba nombre a un sector: La Sabine (una fisura de 28m de 5c+ muy interesante y que se hace mejor de lo que parece desde el suelo.
Anna en el paso de La Fèlure
Xavi iniciando La Monge
Assumpció en La Monge y Anna en La Sabine
Jordi en La Sabine

Decidimos parar antes de forzar la máquina, ya que al día siguiente queríamos hacer vía larga.

Por la noche aparecieron Anna, Mireia y Sandra y estuvimos planeando la estrategia para el domingo. Siguiendo las recomendaciones que aparecen por la red, apuntamos que como mejor vía para iniciarse en la pared  de Calamès, al sector Pilier des Cathares, la vía Prèlude de 240m  y dificultad de 5b+ (5b obligado), que yo ya había escalada con Jordi Ll. y Carlos hace unos años, y por ella se decidieron las dos Anna, haciendo cordada y Mireia y Sandra en otra cordada. El resto decidimos ir a La voie des pères tranquilles de 205m y dificultad de 5c (5b obligado), aunque con seguros más alejados.

El domingo se levantó bastante nuboso y al llegar al aparcamiento de Bedeilhac chispeaba ligeramente. Dudamos un rato y finalmente decidimos probar suerte, pero mentalizados que lo más posible es que nos íbamos a mojar. Nos encontramos con otra cordada catalana que también estuvieron escalando en la misma pared.

Por suerte el tiempo se comportó y aunque tuvimos que apretar el paso en la bajada, pudimos llegar sin mojarnos.

Mireia/Sandra en la Prélude

Nos partimos la vía con Jordi; para mi las 3 primeras y el resto para él. El primer largo, 30m de 4b con 3 parabolts, placa tumbada de adherencia, buena para ir calentando
Xavi en el primer largo de Les pères

El segundo largo tiene un inicio con un primer seguro a unos 10m, que se puede ir complementando con algún seguro más. Tramo vertical y que ya exige ir mirándose los pasos. R-2 a los 35m con 3 parabolts en total.
Xavi equipando el inicio del segundo largo

El tercer largo es la clave de la vía. Aunque en la guía de X. Larretxea Escalada en el Pirineo Norte, señala que es 5c pero que haciendo un paso de Ao no hay que esforzarse más de 5b, viendo que en el paso había abandonado un trozo de cordino para hacer un paso de pie en 'baga', me quedó claro que o pasas en libre o metes el pie en la baga, ya que con un Ao, a nos ser que midas 1,90, no llegas a ninguna parte...
Assumpció y Jordi entrando a la R-3

Cuarto largo fácil de 4b, de 30m, pero con un solo parabolt para marcar el recorrido.
Jordi iniciando el cuarto largo

El quinto largo de corte parecido al anterior, de 4a con 30m y 2 parabolts.
Jordi colocando alguna pieza en el quinto largo

El sexto largo inicia por unas placas tumbadas y fáciles para acceder a un tramo más vertical que remata con un techito. Lo difícil es el tramo anterior al techo donde hay que apretar 'algo' (5b), El techo tiene buen canto para salir. En total 30m con 4 parabolts.

Assumpció al inicio del sexto largo

El séptimo y último largo, tal como dice X. Larretxea en su guía mencionada anteriormente, 'Bonita placa con una fisura por la que se sube en bavaresa. Bonito final para acabar la vía. Sabe a poco'.  Largo de 20m de 5a con dos parabolts.
Mireia y Sandra acabando Prélude

Nos reunimos todos junto a los restos del castillo que corona la pared y picamos algo, mirando de reojo como en las cercanías caía una cortina de agua...

Al llegar al aparcamiento empieza a caer una fina lluvia y nos contentamos por haber podido salvar el día 'dignamente'... La temperatura había descendido bastante.

Por la noche además de beber algo de cava, estuvimos barajando alguna posibilidad para el lunes, que no fuera de mucha complicación, y viendo nuevamente la guía surgió la opción de ir a la Roche Ronde, pared de unos 100m cercana a la de Calamès. En esta pared hay unas 40 vías, alguna de carácter deportivo, y una clásica de la zona: Pénélope, vía de 105m de 5c con 4 largos, y también una vía sencilla: Lili&John de 80m y 4b.
Reseña de 'Cafma'

El lunes volvió a salir un día espléndido muy parecido al sábado, y finalmente nos repartimos, de manera que Jordi y Assumpció irían a la Lili&John, Mireia, Anna y Sandra harían deportiva y Anna C. y Xavi a la Pénélope.
Roche Ronde desde el aparcamiento de Contrac

Un aproximación 'bucólica y pastoril' por un frondoso bosque, en el que hay que estar atento en coger el desvío adecuado, ya que no está señalado. Una última trepada nos conduce al inicio de la vía.

El primer largo, tal como la describe el autor de la guía, es de 'cazolandia', placa de 30m con 6 parabolts de 5a:
Anna en busca del cazo' perdido

El segundo largo hace como una S para sortear un techo, con una dificultad máxima de 5b+ al flanquear hacia la izquierda al sortear el techo. Después ya por terreno más fácil, encontrando la R-2 a los 30m, con 6 parabolts en total.
Anna en el tramo final del segundo largo

El tercer largo inicia con un seguro un poco alejado, que se puede reforzar con algún tascón o allien. Después sigue por un tramo vertical, que en alguna reseña indica de 5B, pero que en otras indica 5b+...Desde luego hay que apretar algo, aunque también se puede colocar algún friend mediano. Despué ya se accede a una amplia repisa a los 25m, después de encontrar 4 parabolts en el largo.
Anna al pie del tramo vertical del tercer largo

Hasta aquí la roca es del tipo de cara sur del Pedraforca, en camio el último largo es como si cambiásemos de vertiente y encontramos roca como la de su cara norte. Es de una dificultad de 5c, entrando en diagonal de derecha a izquierda con pasos técnicos para llegar bajo un desplome que deberemos superar por su derecha. En total 20m de 5c con 5 parabolts.
Xavi asegurando a Anna una vez superado el desplome
Anna en los últimos metros de la vía

Disfrutamos un rato en la cima de la Roche Ronde, esperando a que terminasen su vía Jordi y Assumpció, con sus buenas panorámicas:
Calamès desde la Roche Ronde

El descenso por la ruta normal hasta el collado situado al oeste:

El descenso tuvo su componente 'zoológico', primero con una 'cabrita' que se animó a chupetearme la mano, supongo que buscando sales:

Más abajo encontramos al resto de la familia, y después, casi llegando al aparcamiento, casi piso una larga serpiente que estaba tomando el sol. Y por último al acceder a la carretera nos apareció un caballo 'desbocado':
Jordi intentando reconducir el caballo...

Volvimos a comer al camping y de regreso para casa. Por cierto el túnel de Puymorens estará cerrado hasta noviembre, lo volverán a abrir la temporada de esquí y lo volverán a cerrar el verano del año 2014 por trabajos de mantenimiento.

Resumiendo un buen fin de semana con buena roca, buenas vías y buena compañía...