jueves 24 de septiembre de 2009

Celebrando la Mercè en la GEDE de L'Elefant

Estuve dudando hasta última hora para coger el puente de la Mercè pero finalmente opté por trabajar el viernes. Entonces me llamó Xavi J. para ver si hacíamos algo, pero sin precisar ya que podían añadirse a la salida Yolanda (por parte suya) y Esther (por la mía). Finalmente ni una ni otra se acabaron de decidir y me sugirió ir a hacer la GEDE de L’Elefant, que ha sido reequipada recientemente.

Es otra vía de aquellas que hice hace algo así como hace unos 27 años con los amigos ‘Perolo’ y ‘Paski’ y que no había vuelto a repetir.

Almorzamos como siempre en Monistrol (15º a las 9h) y entonces se me ocurre que para hacer algo más de fondo, hagamos la aproximación desde Santa Cecilia y subir por el Camí de l’Arrel.

Trinitats

Después de sudar la camiseta llegamos al Elefant y vemos gente por varios sitios: en la Valor de la Mòmia, Schizo de La Prenyada y alguna cordada en Gorros.

Cordada en la Valor
Cordada en segundo largo de la Schizo

Nos jugamos con una piedra para ver quien empieza a escalar. No se para que juego a esto, siempre me sale a mí empezar…

El primer largo es fácil (IIIº) pero sin ningún seguro en los 25m que hat hasta llegar a la R-1, en la cual hay 4 buriles y un parabolt. Por el camino coloco un friend del 2’5 en un buen agujero y un alien (el verde) en una fisurita (mejor no haber probado si agunataba…).

Xavi decide que aceptando mi sugerencia empalmar el segundo y el tercer largos. El primer tramo es un diedro vertical de 15m (IV+) en el que encontraremos un parabolt, un clavo y 2 buriles.
Xavi J. en el segundo largo

La R-2 es de 2 parabolts y sigue hacia arriba. En los restantes 25m se van alternando clavos, parabolts y buriles. De lo que no hay ni rastro es de los numerosos tacos de madera que existían cuando la hice por primera vez. Este tramo de fisura oblicua hacia la izquierda actualmente graduada de 6a. La R-3 es de 1 parabolt, 1 espit y un par de buriles, algo incómoda dado su emplazamiento.


Xavi J. en tres momentos del tercer largo

Xavi J. en la R-3

El cuarto largo es un flanqueo en diagonal ascendente hacia la derecha, protegido con 4 parabolts (Ae aunque la reseña indica 6b; Xavi lo prueba pero no puede hacerlo completamente) y entonces se llega a un disdro,al inicio del cual antiguamente había reunión (hay 2 casquillos de espit que lo demuestran). Busco y busco las 3 piezas que figuraban en la reseña del libro ‘Montserrat Rock Climbs’ de la R-4 y no hay ni rastro. Coloco un friend y un alien y me subo al gran árbol que en teoría estaba ya en el quinto largo y monto reunión cómoda sobre el mismo.

El quinto largo tiene un inicio ‘explosivo’ (según la reseña 6b ó Ao de un pitón). Xavi consigue pasar sin tocar, pero pasando miedo, ya que es un paso que es dificultoso para pararse a colocar seguros y si caes llegando al segundo clavo te estampas en la repisa.
Xavi J. en el paso 'duro' del quinto largo

Una vez superados estos 5m el resto ya es un diedro de Vº al principio y luego de IVº. En total encontramos 5 clavos y una sabina.

El sexto y último largo como en el primero, no hay nada, lo cual, a pesar de que es IVº, le da un plus de emoción. En la cima sorprendentemente sólo hay un buril…No hubiera estado mal que al haberse reequipado se hubiera colocado al menos un parabolt…

Disfrutamos de la panorámica viendo como acaban los vecinos la vía Schizo:

Y de nuevo el paseo hasta Santa Cecilia y a Monistrol a comer algo (a las 17h 27º). No ha estado mal la actividad.


Trazado del recorrido de la GEDE de L'Elefant

lunes 21 de septiembre de 2009

Le Petit Dru: excusa para visitar Les Corbières

Depués de la última visita que efectuamos a Vingrau para el puente de la 2ª Pascua, y viendo el pronóstico del tiempo anunciado, junto con Josep Emili y Sara volvimos a hacer una escapada por las cercanías de Perpignan. Una vez que encontramos por internet las reseñas de Opoul decidimos que era un buen momento para ir a investigar para poder montar una futura colectiva de la SEAM (AEC) así como realizar la gran clásica de Vingrau: Le Petit Dru, vía de 110m, de 5 largos y una dificultad máxima de V+.


Volvimos a optar por montar nuestro campo base en la gite d’étape La Belle Auriole, ubicada a unos 10’ de las paredes de Opoul y a unos 20’ de las de Vingrau.


Salimos el 11 de setiembre hacia las 8h y pasamos la frontera con algún tramo de tráfico ‘denso’. Después de parar a almorzar en La Jonquera llegamos a eso de las 12h 30’ y nos instalamos. Decidimos ir a escalar a Opoul a la Falaise des Abeilles, escuela con alrededor de 50 vías, que recientemente se ha reequipado completamente con anclajes químicos, habiéndose añadido en muchos casos más seguros que los que figuran en la reseña: "Falaise des Abeilles-Opoul"<

Panoramica deLa Falaise des Abeilles de Opoul

Josep Emili en el sector La Rampe de Opoul
Sara en el sector La Rampe de Opoul

Por la tarde cuando ya se ponía el sol hicimos visita ‘cultural’ y subimos al Château Perillos.

Château Perillos (Opoul)

El sábado 12 siguiendo los planes nos dirigimos hacia el Petit Dru, uno de los sectores más alejados, pero que está a la sombra hasta las 14 horas. La aproximación la hicimos desde el aparcamiento inferior de la carretera (también se puede acceder aparcando en la Cava-Cooperativa de Vingrau y siguiendo el camino marcado que sale por detrás de la vieja iglesia). El camino va subiendo pasando respectivamente por los sectores: Les plaisirs démodés, Les têtes réduites, Carcassonais, Biribi,Piscicole, Les Charmes cachés, hasta llegar al collado.


Seguiremos con menos subida y acabaremos de pasar bajo los sectores: Le toit, Lévitation,Georges, Cade y llegaremos junto al refugio libre (con literas con colchones para unas 10 personas pero que no cuenta con agua). Desde aquí ya estamos bajo Le Petit Dru y con una última subidilla llegaremos al pie de la pared. Contar unos 30 minutos desde el cohe.


Refugio al pie de Le Petit Dru

Encontramos una cordada de franceses que estaban iniciando una de las vías durillas del sector (¿7b?)?) que finalmente abandonaron. Nosotros localizamos el pie de la vía L’insoupçonnée cuyo primer largo está asegurado con algún espit. Sabíamos que la clásica de Le Petit Dru iniciaba a la izquierda de ésta y al ver 2 clavos, dimos por hecho que era por allí. Luego al bajar descubrimos que la vía todavía estaba más a la izquierda en la parte más baja del espolón.


Josep Emili acabó subiendo por esta variante de entrada y en 50m sólo encontró los 2 clavos que se veían desde el suelo, con una dificultad de 5b. La reunión a la que llegó es la segunda, perfectamente equipada con 2 anclajes químicos al pie del famoso diedro ‘sobado’ del tercer largo.

Josep Emili en la variante de entrada

Según indica la guía este tramo está así por las innumerables ascensiones que han efectuado los militares para hacer prácticas. El largo inicia ya con un paso ‘tonto’ para llegar a los 3m a un anclaje químico. Sigue un tramo de diedro más tranquilo donde encontramos un clavo antes del tramo ‘duro’, donde encontramos primero un espit de 10mm y posteriormente 2 clavos más. El largo es ‘corto’ 10/15m, pero por el estado actual de la roca lo convierte en algo más duro que lo que pudiéramos esperar al ver que en la guía está graduado de 5b. La tercera reunión como todas las restantes es de 2 anclajes químicos.

Josep Emili afrontando el tercer largo
Sara en el tramo 'duro' del tercer largo

Aquí cambiamos y ya seguí hasta la cima de primero. El cuarto largo es un bonito espolón de buena roca y asegurado con un anclaje químico y varios clavos (25m, 5a) que nos conducen a una plataforma con la consiguiente reunión de 2 químicos y al pie de la placa del último largo.

Josep Emili y Sara en el cuarto largo

El último largo es según la guía el más difícil (5b/c). Es una placa vertical de mini-agujeros delimitada en su borde izquierdo por una bavaresa muy atlética. Se puede elegir por una de las dos opciones (recto o por la izquieda). Ambas nos harán ‘soplar’. Pasados estos primeros 5m la cosa se suaviza y en 20m (1 químico, 1 espit y 2 clavos) llegaremos a la cima, en la que han ubicado los anclajes químicos en una posición que dificulta algo para recuperar las cuerdas.

Panorámica desde la cima

Descendimos hasta la segunda reunión en un largo rápel de 55m y la faena fue importante para recuperarlas. Desde aquí en otro largo rápel llegamos al suelo.

Sara iniciando rápel desde la cima

La vía, a pesar del estado de la roca del tercer largo, vale la pena por su espectacular y lógico recorrido.

Recorrido de la vía Le Petit Dru

Podremos encontrar reseña en: ”Le Petit Dru”< .


Por la tarde acabamos ‘matando’ el día nuevamente en Opoul en el sector La Meule.


El domingo como no queríamos salir muy tarde lo dedicamos para escalar en el sector Bona nit (buen sector para practicar ‘slabs’

Sara en el sector Bona nit de Vingrau

y en Le jardín des tropiques con una vía que no se debe perder: Le fil à la patte, 35m en la que encontraremos de todo: placa, diedro, desplome y todo sobre excelente roca con 10 espits. Hay una reunión intermedia por si se va con cuerdas de 60m. En la guía la gradúan de 5b, para mi es 5c…

En definitiva ha sido una buena opción esta visita a Les Corbières.

jueves 3 de septiembre de 2009

BUSCANDO SOMBRA EN SANT BENET

Después de la vuelta adelantada desde Nafarroa el viernes, quedamos con Alberto de ir a Montserrat el sábado. Alberto me pidió escalar ‘algo’: de varios largos, que no fuese muy difícil, que estuviera a la sombra y a ser posible que no tuviera pasos de artificial. Muchos condicionantes…

Rebuscando por entre reseñas y guías, encontré el libro de ‘Montserrat Rock Climbs-Sant Benet&Gorrros’ de J.E. Castellnou y X. Riera y me enteré que se había reequipado la Normal de La Mòmia, entrando por una variante directa, que según la reseña es 4c en 80m y orientado al Norte. Entonces me acordé de la reciente ascensión que hice a la Cerdà-Pokorski del Elefant y se me ocurrió hacer la combinación de ambas vías.

Alberto le pareció bien ya que no había subido a ninguna de las dos emblemáticas agujas montserratinas. Después del correspondiente almuerzo en Monistrol, nos tocó la peor parte del día, la aproximación en un día muy caluroso, sin una nube y con bastante humedad. Llegamos al collado de La Mòmia ‘empapados’, pero valió la pena ya que no nos tocó apenas el sol en el resto del día.

En cuanto a la reseña del libro mencionado hay que hacer varias apreciaciones. La primera es que la vía Normal no trascurre completamente por la cara Norte de la Mòmia ya que el primer largo transcurre por la cara Oeste (toca el sol a la tarde). El segundo largo sí que transcurres por la arista Norte, aunque el recorrido hace más zig-zags en la parte superior y la longitud es de casi 60m.

Estamos un buen rato observando como un par de cordadas ascendían por la Boy-Roca del Elefant mientras recuperamos el aliento. La temperatura a la sobra es muy agradable.

Cordadas en la Boy-Roca

La vía yo la hice hace años con Pepe Guerrero entrando, como se hacía entonces, por la entrada original, por la canal herbosa hasta el Jardí y flanqueando hacia la izquierda hasta la primera reunión.

Alberto entrando a la R-1 de la Vía Normal de La Mòmia

Tal como se ha reequipado el inició es ‘fino’ y encontraremos 2 parabolts y un buril viejo entre ellos (un poco a la izquierda) que ‘ayuda’ psicológicamente para asegurar el tramo más difícil (4c). Después por terreno más fácil (4b) subiremos en diagonal hacia la izquierda, encontrando otro parabolt y llegando a los 30m a la R-1 de 2 parabolts en el margen izquierdo de la gran repisa.

El segundo largo se toma saliendo por la izquierda de la reunión hasta encontrar un parabolt junto a otro buril, desde los que subiremos en línea recta hasta el segundo parabolts a unos 5m. La tirada es como las típicas de Gorros: vertical y con buenas ‘patatas’ (4c) pero hay que ir atentos ya que los parabolts están ‘ennegrecidos’ y cuestan mucho de ver. También a destacar que para encontrar el tercer parabolt si que deberemos ir con algo de tendencia hacia la derecha, pero para encontrar los dos restantes, deberemos volver a ir hacia la izquierda, encontrando finalmente a casi 60m la R-2 con un parabolt y 3 buriles. Desde aquí caminando llegaremos en 10m a la cima.


Alberto entrando a la R-2 de la Vía Normal de La Mòmia


Contemplamos como acababan la ascensión de la Boy-Roca y disfrutando del paisaje, dando tiempo para que llegará la sombra a nuestro segundo objetivo del día: la Cerdà-Pokorski del Elefant, (orientada al N.E.). También aluciné al ver el cable que se ha instalado para acceder a la instalación del rápel:

En un largo rápel de 60m llegamos al collado y nos fuimos hacia el Elefant.

En el blog de 'Jaumeppiqueras' hay información: "Normal Mòmia"<


Alberto rapelando La Mòmia

Alberto se animó a hacer el primer largo (IV/IV+) con dudas al principio al no ver los seguros de la vía. Yo le insistía que seguro que estaban ya que yo había hecho la vía el mes anterior. Sin más contratiempos llegó a la R-1.

Alberto en el primer largo de la Cerdà-Pokorski del Elefant


Yo hice el segundo largo, colocando un alien al inicio del largo y ‘posando’ para la foto al llegar al primer espit y sin más problemas hasta la R-2 (IV+).

Xavi en el segundo largo de la Cerdà-Pokorski del Elefant


Alberto ya lanzado se animó a hacer el último largo (V-) en el que disfrutó por la buena roca y los elegantes movimientos en este tramo perfectamente asegurado con 3 espits y un buril.

Alberto en el tercer largo de la Cerdà-Pokorski del Elefant


Panorámica desde la cima del Elefant

Visitamos Sant Salvador y acabamos el día comiendo en Monistrol. Ha sido un buen día de escalada con 5 largos a la sombra…todo un lujo para ser la última escalada del mes de agosto.


miércoles 2 de septiembre de 2009

ESCALANDO POR NAFARROA

Siguiendo improvisando estas vacaciones envié un SMS a Alberto, ex-compañero de trabajo, para ver si tenía alguna cosa que hacer la última semana de agosto y rápido me contestó que podríamos quedar.

Empecé a buscar información cuando vi en mi librería la guía “Escalada en Navarra” de Carlos Velázquez, de SUA Edizionak (2001), que había comprado hace unos años y que aún no había tenido ocasión de utilizar.

El viaje me atrajo, dada mi ascendencia familiar de aquella zona, y viendo que se puede escalar incluso en verano, buscando la orientación oportuna y que incluso podríamos combinar actividades y hacer algún ‘picacho’ como el conocido Txindoki en las proximidades de Beasain (Guipúzcoa).

A Alberto le pareció bien la propuesta y me puse a buscar dónde poder montar nuestro ‘campamento base’. En la citada guía daba a conocer la existencia de un albergue-refugio en Astitz, pequeña población entre Lekumberri y Irurtzun. Su ubicación nos permitía que haciendo no más de 50 kms de desplazamiento. podríamos visitar las escuelas más representativas (Etxauri, Peñartea-Carrascal, San Fausto, etc.), así como también el mencionado Txindoki. Contacte con ellos y me informaron que en esa semana el albergue era todo para nosotros y el precio nos pareció razonable.

El lunes 24 emprendimos viaje. Alberto que no es muy amante de las autopistas sugirió que fuéramos por carretera hacia Huesca y luego a Pamplona, y así de paso podríamos parar en Riglos que él no había estado nunca. Paramos a comer en Ayerbe y luego hicimos la visita de rigor a Riglos.

El Mallo Pisón

Tenía ganas de ver el nuevo refugio, que desde luego es como cuatro veces el que había antiguamente. Recorrimos el monumento a Rabada y Navarro y por el pueblo nos dirigimos hasta el pie del Mallo Colilla, que es el más pequeño de Riglos.
El Mallo Colilla

Alberto quedó impresionado de la majestuosidad de los buitres sobrevolando las paredes. Nos cruzamos con un guarda forestal que bajaba con una gran jaula, frustrado porque no había encontrado el ‘pajarraco’ que buscaba.

Seguimos viaje y llegamos a Pamplona. Después de liarnos entre autopista, autovía y carretera, por fin llegamos a Lekumberri y 6kms. de subida nos permitieron llegar a Astitz.


El lugar es de postal: pueblecito con unas 10 casas y una pequeña iglesia, rodeados de prados por todas partes y con una carretera de acceso con poquísima circulación (vamos que no hay ruido que perturbe la tranquilidad. El albergue está enclavado en las antiguas escuelas que han sido totalmente reformadas.

Cenamos perfectamente y decidimos que dado que el pronóstico del tiempo para el día siguiente que no era muy ‘boyante’ podríamos al menos ir a localizar la escuela de Peñartea-Carrascal situada a unos 20 kms. al sur de Pamplona/Iruña y que según la guía es “una interesante zona para escaladores de grado medio y bajo, con vías de 3b a 7ª y donde abundan los Vº y 6º”.

El martes tal como pronosticaron estaba lloviznando. Desde el balcón del albergue pudimos contemplar un hecho que cada día se repetía: de la casa de enfrente a las 8h 45’ cada día salía un grupo de vacas, y la que encabezaba el grupo se dirigía hacia el paso de peatones, giraba la cabeza para ver si venía algún vehículo y cuando empezaba a cruzar todo el resto del grupo le seguía.

Después de almorzar al ir hacia Pamplona ya no llovía y nos animamos pensando que podríamos escalar. Para llegar al aparcamiento de la zona de escalada no hay que hacer caso de las indicaciones de la guía. El camino a seguir es: Autovía A-15 dirección Tafalla hasta que encontremos la salida para enlazar con la N-121. Seguir y veréis una primera cantera y posteriormente un desvío a Tiebas, que no cogeremos. Seguir y una vez que pasemos el pueblo de Campanas veremos un desvío que indica ‘Canteras’. Pasaremos por debajo de la Autopista AP-15 y dejaremos la carretera que conduce a la cantera de Alaitz UNCONA, para desviarnos a la derecha pasando de largo un primer desvío a la izquierda hacia una empresa de Asfaltos y veremos una pequeña central eléctrica, también a la izquierda, y giraremos hacia ella, tomando una pista que nace a la derecha y que nos conducirán a la entrada del desfiladero donde dejaremos el coche en una gran explanada. Veremos una cartel de la Federación Navarra sobre temas de seguridad:


Cogimos los bártulos y caminamos unos 10’, justo hasta que empezó a llover…

Vimos alguno de los sectores y volvimos corriendo para ponernos a resguardo de la lluvia.

Panorámica de los sectores La Lagartija, El Lagarto y El Elefante

Visto que aún eran las 12h, decidimos probar suerte en otra escuela: San Fausto, en las cercanías de Estella/Lizarra. Una vez en Estella salir por la NA-132-A y enseguida desviarse hacia Urbasa por la NA-7185, hasta encontrar un nuevo desvío en dirección Eraul por la NA-7189. Al llegar a un colector de agua y una fuente, girar a la izquierda y dejar el coche en el aparcamiento habilitado. Caminando atravesar una puerta metálica y seguir sendero que está marcado con ‘fitas’ en todos los cruces, con fuerte subida por bosque durante unos 20 minutos y se llega al primer sector (Bota). Siguiendo por la base de la pared (orientación Oeste) iremos encontrando el resto de sectores: Urtxintxa Txoko, Urtxintxa, Urtxintxa Oeste, Caracola, Eoceno y Prehistoria. Aproximadamente casi un centenar de vías de entre 20 y 30 metros y de una dificultad entre el 4c y el 7a+ (grado ‘apretado’), con equipamiento mayoritariamente de parabolts de 10mm x 90mm inox. Y algunas con anclajes químicos.

Escalamos en el sector Bota y advertencia respecto a las 3 vías de Vº que hay en su margen izquierdo, ya que si bien ‘Resalín para Zarathustra’ si que puede considerarse como Vº, tanto en ‘Tu primera vez’ como en ’Reunión de majaras‘, encontraremos unos metros justo para llegar a la reunión que podrían graduarse de V+/6a-. Así mismo en ‘Resalín deZarathustra’ hay 6 parabolts y no 8 como indica la guía.

Alberto en 'Resalín de Zarathustra'

En cuanto a ‘Los labios de Mañeru’ que la guía indica como de ‘Escalada clásica’ por ser una fisura atlética de 25m, es una que no se puede dejar de escalarla. El último tramo, gracias a los aliens no se me hizo tan duro, ya que hay ‘alejes’ en los últimos 10m. En cuanto a su graduación paso lo mismo que en las mencionadas anteriormente.
Alberto en 'Los Labios de Mañeru'

También hicimos un diedro fácil, bonito y a la sombra en el sector Urtxintxa denominado P 40, que en la guía gradúa de 4b…

Total que aún pudimos aprovechar el día a pesar de los condicionantes meteorológicos.

Cenamos en el albergue y decidimos que al día siguiente teníamos que volver a Peñartea-Carrascal, donde según la guía hay unas 150 vías entre 8 y 80m (la mayoría son entre20 y 25m) y desde IIIº a 7a+ con un par de vías de A2 y A3.

Almorzamos y como ya sabíamos el camino, en 40’ ya estábamos al inicio del desfiladero. Como el día prometía ser caluroso, decidimos subir a los sectores orientados al N.E.: La Lagartija, El Lagarto, El Elefante Grande, El Elefante Pequeño, La Cobra, Cilindro y Placa. Los primeros además cuentan con las vías más largas.

Peñartea esta vez sin nubes
Croquis del libro Escalada en Navarra de Carlos Velázquez

Empezamos por la más alejada: ‘Normal a La Lagartija, un espolón de 45m de 5a perfectamente asegurado con 14 parabolts y muy estético.

Xavi en la vía Normal de La Lagartija

Alberto en la vía Normal de La Lagartija

Para descender existe una reunión intermedia que puede servir si después se quiere subir por la ‘El tren bala’, diedro semi-equipado con clavos bastante vetustos. En este caso la graduación nos pareció correcta. Por encima de nuestras cabezas sobrevolaban los amos del lugar, los buitres:



Pasamos al Lagarto y subimos por su ‘Vía Normal’ de 62m (2 largos) que según la guía tiene una dificultad de 4c. Desde el suelo ya hacía intuir que o bien habían muchos cantos que no se veían o que el grado no era el reflejado. Como temía fue la segunda opción. Se trata de un primer largo vertical y con un tramo de unos 10m de 5b (¿rozando el 5c?). En cambio el segundo largo no pasa de 4b. El descenso con un rápel de 30m hacia la canal que separa El Lagarto de La Lagartija. Encontraremos un total de 13 parabolts además de la mencionada reunión intermedia, además de algún clavo viejo.

Xavi en la R-1 de la Vía Normal de El Lagarto
Alberto en el primer largo de la Vía Normal de El Lagarto
Alberto en el segundo largo de la Vía Normal de El Lagarto
Desde El Lagarto lo único 'malo' de Peñartea: La Cantera

Alberto rapelando El Lagarto

Nos trasladamos al Cilindro y aquí pudimos hacer las 4 vías de su margen izquierdo: Espolón (4c/17m), Quince (5c/18m), Catorce (5c/20m) y Que bueno es el Señor que hace criaturas como vosotras (6a/20m). Muy recomendables las dos últimas con su graduación ‘ajustada’.

Quisimos acabar el día en el sector Placa, pero fue en el único que encontramos escaladores, que habían subido por la tarde a este sector orientado al Este, donde hay bastantes vías asequibles de entre 20 y 50m y entre 4a y 6a.

Escaladores en el Sector Placa

Regreso al albergue, cena y preparativos para el día siguiente. Decidimos ir al Txindoki, que también se le conoce como el ‘Cervino vasco’ dado su parecido, aunque a una escala algo más reducida.

Almorzamos como cada día y el día era espléndido. El trayecto no es muy largo ni complicado. Bajamos a Lekumberri y seguimos por la N-130 que nos conduce a Tolosa donde tomaremos la N-1 dirección Beasain. Al llegar a Alegía tomaremos la GI-3170 en dirección Zaldibia. Encontraremos a mitad de camino la Ermita de Larraitz donde aparcaremos el vehículo (altitud: 400m).

Siguiendo las indicaciones del libro de Miguel Angulo ‘Pirineos-Tomo I’ optamos por ascender por la ruta de la cascada de Muitze, que en parte va por su vertiente Norte por un frondoso hayedo, uniéndose con la ruta Normal en el collado de Eteneta, por la cual descenderemos.

Dibujo del libro de M. Angulo
Txindoki desde las proximidades de Beasain


El recorrido nos costará 3h para superar los 950m de desnivel, pero vale la pena por el entorno en el que se desarrolla.
Cascada de Muitze


Collado de Eteneta

Al llegar a la cima (1341m) vimos a un par de escaladores que venían de ascender por la arista N.O. y nos informan que se trata de una vía muy clásica que no supera el IVº en la que se han instalado parabolts en reuniones y en algún paso puntual, pero que estaba algo ‘sobada’. La panorámica desde la cima compensa la ascensión: valle de Oria, el Aizkorri al O.-S.O., Gorgea al O., Udalaitz y Anboto al O.-N.O., Erlo al N.O., Ernio al N.-N.O. y el Irumugarrieta, punto culminante de la Sierra de Aralar, al S.E. Estuvimos un buen rato antes de emprender el descenso, que nos llevaría unos 90’.

En la cima del Txindoki

Descenso
Perfil de la Arista Oeste del Txindoki

Nos refrescamos algo en Larraitz i por la tarde fuimos de turismo a San Miguel de Aralar, punto desde el cual pude fotografiar el Beriain, en cuya base está el pueblo del que era originaria mi madre. La ermita estaba bastante concurrida de turistas.



En el margen derecho la cima del Beriain

Recuerdo que ya estuve aquí hace bastantes años y que un familiar me aseguraba que el supuesto ‘santo’ era en realidad alguna reproducción de un extraterrestre que debió bajar a la tierra. No entro a juzgar esta versión, pero desde luego la cabeza parece como una escafandra de las que llevan los astronautas de la NASA…



Regresamos al albergue y lo de cada día: cena y preparar proyectos para el día siguiente. Planeamos escalar en las Dos Hermanas (Biaizpe) cercanas a Irurtzun y a menos de 10 kms. de donde estábamos.

Al despertar sorpresa: llovía. Después de almorzar y viendo el plan, decidimos adelantar un día nuestro regreso que aprovecharíamos para escalar por Montserrat.

La estancia ha sido breve pero bien aprovechada, permitiéndome conocer 2 escuelas más de Navarra que no conocía, ya que en Etxauri sí que había estado en un par de ocasiones, así como poder ascender al esbelto Txindoki.


martes 1 de septiembre de 2009

Sureste Clásica (Ag. Jolly-Muralla de Pombie)

Antes de empezar el verano hablando con Mika sobre la posibilidad de hacer alguna cosa a mediados de agosto, me comentó que le hacía ilusión ir al Midi d’Ossau para subir por la “Sureste Clásica” de la Ag. Jolly, ya que según comentarios que le habían hecho varios colegas que la habían realizado, es una de esas ascensiones “5 estrellas” del Pirineo. También medio había quedado con Ismael y al comentarle la posibilidad del Midi, dijo que le parecía bien, ya que tampoco había estado antes.

Yo también tenía referencias muy buenas de la vía de Víctor y Josep Emili y no me desagradaba la idea de volver a este maravilloso rincón del Pirineo.

La logística fue de lo más tranquila: tres días, uno de viaje y aproximación, otro para la vía y el tercero de regreso. No había que ‘estresarse’, que estamos de vacaciones.

Quedamos todos el 19 de agosto en El Bruc a las 10h y paramos a comer en Biescas. Tranquilamente pasamos El Portalet y con un tiempo espléndido llegamos al aparcamiento. Tranquilamente nos equipamos para poner rumbo al refugio de Pombie.


Mika con su 'armario'
Ismael al principio de la subida

La subida inicial no tiene desperdicio: 400m de desnivel desde el aparcamiento hasta el collado de Soum de Pombie (2.134 m). Después ya flaqueando y en ligero descenso llegamos al Refugio de Pombie (2.032 m). Tardamos 75’, que teniendo en cuenta el peso que llevábamos, no está mal.

En el inicio de la subida eso de pasar por al lado de las vacas no le seducía mucho a Mika…

Las vacas miraban de reojo a Mika

Tuvimos toda la tarde para poder ver el recorrido de la vía e instalarnos en la ‘carpa’, ya que el refugio estaba lleno.

Recorrido de la vía

A pesar de que en Meteo-France había pronosticado buen tiempo hasta el viernes a la tarde en el refugio hay un aviso ‘preocupante’: posibles ‘orages’ para el jueves a la tarde. Mika le pregunta al guarda que a qué hora llovería y el guarda aún se está riendo…

Cuando cenamos en la cocina libre de Pombie, entablamos conversación con dos navarros que eran asiduos del lugar. Nos hablaron muy bien de la vía y en cuanto al descenso nos dijeron que ellos nunca bajaban por el famoso descenso de “las viras”, que después de los desprendimientos que sufrieron hace pocos años siempre optaban por rapelar: 5 rápeles por la la Jolly y luego cambiar hacia la “Surplombs” y en otros 5 rápeles estás en el suelo… También nos dijeron que hay instalaciones intermedias de rápel, pero que siempre buscáramos las que tuvieran “maillón” y rápido hacia abajo… Nos pasaron croquis del descenso y ellos se fueron a “vivaquear”.

A las 22h al “sobre” y a las 6h toque de despertador. Fuimos de nuevo a la cocina a preparar el desayuno y vimos a un par de malagueños que ya estaban acabando de prepararse el material. Tal como sospechamos, también iban a la misma vía.

Almorzamos y hacia las 7h 15’ salimos hacia la pared. Acceso rápido (20/30’) y al llegar sorpresa, ya que a pie de vía estaban los malagueños y también los navarros.

Les dejamos margen y Mika inicia el primer largo por un diedro que según que reseñas es de IVº ó Vº con un puente de roca a su final en el que algunos instalan la R-1. Sigue la famosa ‘Placa inclinada’ con unos metros de adherencia en descenso con un delicado “salto”en su final (IV+…). Mika montó reunión después de este paso. Luego remontando por un fácil diedro llegamos a la verdadera R-2 de 3 clavos.


El tercer largo inicia con una fácil ‘desgimpada’ (IVº) para dar acceso a un espolón con un techo que contornearemos hacia su derecha (V-), accediendo a una vira fácil (IIIº) donde encontraremos la R-3 de 2 espits y 1 clavo. En esta reunión inicia la vía Jolly y también es la segunda reunión de ‘Pasagers clandestins’.


El cuarto largo atraviesa una zona de repisas y algo de hierba en dirección a un gendarme (IIIº/IVº). Hay un emplazamiento para reunión con unos puentes de roca, que nos saltamos y que nos obligó a montar reunión en una posición más incómoda junto a un clavo. En la travesía se cruzan las vías ‘Sureste Directa’ y ‘Sinfonía Vertical’.

El quinto largo afronta una placa ‘dura’ asegurada con un clavo (V+) que da acceso a las famosas ‘escaleras grises’ (diedro escalonado de IV+ bien visible desde Pombie) encontrado una buena reunión de 3 clavos.

El sexto largo es el más difícil de la vía, con un primer tramo de diedro atlético protegido con 4 clavos (Luichy lo gradúa como V+, nosotros creemos que es algo más…). La segunda parte del largo sigue por diedros más ‘amables’ (Vº y luego IVº), llegando a los 60m a una buena repisa con 2 clavos donde montar la R-6.


En teoría aquí debíamos cambiar de ‘cabeza’ de cordada, pero para no perder tiempo con el intercambio de cuerdas y como Mika dice que está ‘motivado’, seguimos igual.

El séptimo largo, se toma saliendo por la derecha dela reunión y sigue otro diedro en el que encontraremos 3 clavos que nos marcan el camino a seguir (IV+/V). La R-7 en una buena repisa donde hay un clavo.

El octavo largo inicia por la fisura de la derecha (encontraremos un friend abandonado) y a unos 20m abandonarla mediante un flanqueo a la izquierda hasta encontrar un par de clavos en una repisa algo incómoda donde montar la R-8 (Vº/¿V+?).



El noveno largo sigue en diagonal hacia la izquierda hasta situarnos bajo un gran techo con una visible ‘mancha amarilla’. Encontraremos 4 clavos y montaremos la R-9 en una buena repisa con un clavo.

El décimo largo esquiva el gran techo por unos diedros muy atléticos por su izquierda y luego flanquea netamente a la derecha al pie de una gran canal. En el largo encontraremos 3 clavos, 1 puente de roca y otro friend abandonado. En cuanto a la dificultad creo que se acerca más al V+ que lo marcado en la reseña (Vº). La R-10 de dos clavos en una buena repisa y la primera que montamos a la sombra.

El onceavo largo sigue la canal/chimenea que hay sobre la R-10 (no salir más a la derecha, que por allí va el ‘Espolón Este’). La chimenea a Ismael y a mi que íbamos con mochila nos dio bastante trabajo (Vº ‘peleón’). La R-11 se ha de equipar en una buena repisa.

El doceavo largo sigue la chimenea y por un tramo final en arista (IVº) nos conduce a la cima de la Aiguillette Jolly. En la cima no vimos nada de material donde montar la R-12.

Según Luichy se puede ‘destrepar’ o efectuar un corto rápel hasta una repisa al pie de un diedro, donde montar la R-13. No vimos clara esta opción y optamos por el paso de la ‘zancada’ desde la cima de la aguja hasta la pared donde hay un clavo.

Foto del paso de la 'zancada' del blog de Xabier Gatón

Según las referencias Vº. Puedo asegurar que para nosotros y otros con los que después hablamos, si no tocas el clavo la dificultad es bastante superior. Una vez superado este tramo seguimos por placas fáciles, primero recto y posteriormente por unas viras hacia la izquierda hasta encontrar la instalación del rápel que da acceso a la ‘vía de las viras’.

Vimos como los malagueños comenzaban la espectacular travesía.

Malagueños en las viras

Recordando los consejos de los colegas navarros, por consenso decidimos rapelar. Primer rápel de 50m algo incierto. Baja Ismael y monta reunión algo precaria de un bloque. Mika baja algo más y encuentra una instalación con 2 clavos con cordinos y 1 maillón.

Sigo bajando y voy enlazando sin complicaciones 5 rápeles más hasta donde se bifurca hacia la derecha (mirando el patio) donde seguiremos por la ‘Surploms’. Séptimo rápel de 30m de un bloque iniciando con cordinos y maillón, en una rampa de hierba y después por placa hasta una buena repisa justo antes del ‘patio’.

El octavo rápel de 50m de 3 clavos con cordinos y maillón, se baja recto por la pared vertical hasta la R-5 de la Surploms en una buena repisa. Como dice Luichy ‘patio para alegrar la vista’.

El noveno rápel sigue la tónica: pared vertical, instalación de un bloque con cordinos, un clavo y maillón y en 50m llegamos a la R-3 de la Surploms. Aquí tuvimos ‘movida’ ya que por no fijarnos de que cuerda había que estirar, las cuerdas se clavaron y no bajaban. Mika remontó con 2 shunts y pudo arreglar el tema. Vimos entonces que los malagueños bajaban por la pedrera. Aquí coincidimos con un par de toledanos que también bajaban y también tuvieron lío con una cuerda.

Un último y también vertical rápel de 60m nos dejó por fin en el suelo. Por suerte los anunciados ‘orages’ no se han cumplido y a las 20h llegamos al refugio. Desde luego ha sido una buena ‘curtida’.

Nos dieron de cenar en el refugio, a pesar de la hora (dan la cena a las 19h 30’) no es que fuera de alta cocina: sopa (¿de puré de lentejas?), arroz algo crudo con carne, queso y lo mejor el postre: tarta de chocolate y melocotón en almibar.

Esta vez si que pudimos dormir en el refugio y al día siguiente tranquilamente y sin que aparecieran las anunciadas lluvias regresamos para casa.


Mika siguiendo su actual buen estado de forma se cascó toda la vía de primero y sólo ‘tocó’ el clavo del paso de la zancada de la cima de la Aiguillette Jolly. Ismael y yo fuimos más de ‘tradicionales’ y donde hacía falta no dudamos de ‘tocar’ los clavos. Desde luego la fama de la vía está bien merecida.



Como casi siempre, una buena reseña de Luichy